Élmer Charlaix era un secretario privado que cumplió al pie de la letra con todo lo que Elías Antonio Saca le ordenó como jefe de gobierno y fue clave para apropiarse de los gastos reservados de la Presidencia que lo llevó no solo a adquirir 28 propiedades, sino a prosperar ilegalmente en sus empresas, así lo planteo ayer, el exmandantario en su confesión.

Entre el 2006 y 2014 se obtuvieron las propiedades con el dinero sustraído de la Presidencia, según la confesión que rindió Saca.

Irving Pavel Tóchez Maravilla y Jorge Hernández fueron claves para ejecutar todo el plan y disfrazar el dinero haciéndolo ver como lícito.

“Una vez los fondos se encontraban en dichas cuentas, quien decidía qué se iba a hacer con estos fondos, era este servidor, mientras que el señor Élmer Roberto Charlaix cumplía con lo que este servidor le solicitaba para lograr la finalidad propuesta”, dijo Saca.

El exmandatario hizo una remembranza autoincriminatoria, pues expresó que se propuso sustraer de la Cuenta Subsidiaria del Tesoro Público mayores cantidades de dinero, pero que no sabía cómo evitar que esos fondos le fueran rastreados debido a la procedencia ilícita que él tenía claro.

Sobre la mesa tenía la posibilidad de consultarle a una persona que se desempeñaba como contador y auditor de confianza, refiriéndose a Irving Pavel Tóchez Maravilla, del despacho contable Tóchez Fernández Limitada.

“Me dijo que había observado lo fácil que era evadir el control para la contratación de la publicidad en Casa Presidencial por la forma en que se procedía a los exámenes especiales que realizaba la Corte de Cuentas de la República y me sugirió que, aprovechando esa debilidad en los controles, se formaran sociedades con otras personas de confianza y que mediante esas sociedades se dirigiera la prestación de servicios de publicidad y que esta sociedad, a su vez, fingiera la prestación de servicios a favor de otras sociedades, lo cual realicé”, dijo Saca.

El expresidente confesó que Tóchez Maravilla contaba con las condiciones para ejecutar el plan, pues tenía las sociedades RM S.A. de C.V., GDE S.A. de S.V., OSAD S.A. de S.V. de las cuales ejercía poder absoluto.

Con ese panorama de negocios que se le había planteado, el exmandatario confesó que se reunió con una persona de confianza, a quien consideraba un amigo, refiriéndose al expresentador de Televisión, Jorge Hernández.

Le propuso utilizar la sociedad Marketing and Services de Centroamérica S.A. de C.V. que  Hernández había constituido junto a su esposa. Saca le explicó que su amigo Tóchez Maravilla lo asesoró que para poder beneficiarse de fondos públicos y apropiarse de ellos era mediante la intervención de sociedades y aparentar que prestaban servicios a la Presidencia y de esa manera sacar fondos estatales para pasarla a cuentas a nombre de ambos.

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