Ahora mismo en Apple hay dos universos. Uno es el de los ordenadores Mac y el sistema operativo macOS. El otro es en el que viven los iPad y los iPhone (y otros dispositivos complementarios como AppleTV o el Apple Watch) y que se apoyan en el sistema operativo iOS.

El objetivo, que los desarrolladores de app sólo creen una y que esta funcione en ordenadores, teléfonos y tablets por igual

No son tan diferentes como cabría esperar y hay elementos comunes a ambos -cada vez más- pero permanecen separados por la barrera de la interfaz de uso (unos tienen pantalla táctil, otros usan ratón), que obliga a usar diferentes herramientas a la hora de desarrollar las aplicaciones.

Estas aplicaciones, a su vez, se venden en tiendas separadas. Los usuarios de iOS deben descargar sus aplicaciones desde la conocida y exitosa AppStore. Los de Mac pueden descargar e instalar aplicaciones desde varias fuentes pero tienen también una tienda oficial, la Mac AppStore, que sin embargo tiene mucho menos éxito y menos funciones que su contrapartida móvil.

A partir de este año, esta división se acabará. Según Bloomberg, la compañía Apple está lista para comenzar a borrar las fronteras que separan sus diferentes dispositivos y trabaja en un proyecto bautizado internamente como "Mazapán" que permitirá a los desarrolladores crear aplicaciones que funcionen tanto en macOS como en iOS de forma nativa.

La nueva función se anunciaría durante la conferencia de desarrolladores WWDC, prevista para principios del mes de junio y debutaría junto a las nuevas versiones de los sistemas operativos en el mes de septiembre.

Las aplicaciones compartirán ahora una única tienda y, si se diseñan de acuerdo a las nuevas reglas que imponga la compañía, cambiarán de interfaz para adaptarse a los diferentes sistemas de control según el equipo utilizado.

Esto podría ser especialmente beneficioso para ciertas aplicaciones que reciben una atención especial en móvil, pero que parecen estar a un paso de ser consideradas "abandonware" en entornos de escritorio, como la aplicación oficial de la red social Twitter. Debido al gran número de usuarios de iPhone y iPad muchos equipos de desarrolladores han decidido, en los últimos años, centrar sus recursos en la creación de apps y juegos para las plataformas móviles, dejando a los Mac en segundo plano.

El dilema al que se enfrenta Apple no es único. Microsoft también tuvo que resolver un problema parecido con la llegada de Windows 8, que estaba disponible tanto en equipos convencionales como en dispositivos con procesador ARM y teléfonos.

La empresa creó entonces lo que se conoce como Universal Windows Platform, un sistema que permite crear una única app que puede funcionar en todo tipo de dispositivos, adaptándose a las necesidades concretas de cada uno.

Con el tiempo la apuesta de Microsoft en el mundo de la telefonía móvil se ha disuelto pero la idea de las aplicaciones universales sigue viva y beneficiará enormemente a los nuevos equipos que se preparan para principios de 2018 con componentes internos similares a los de teléfonos móviles.

Para Apple, este cambio también podría facilitar en un futuro una transición de sus equipos Mac desde la arquitectura X86 de Intel a la arquitectura ARM que usan sus iPad y iPhones. También podría simplificar la creación de un único sistema operativo común para ambos tipos de dispositivo.

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