Tegucigalpa, Honduras – Un total de 23 personas resultaron quemadas por el uso de pólvora en la ciudad de San Pedro Sula durante la temporada de Navidad y Año Nuevo, informó este viernes la doctora Scarleth Mejía, jefa de hospitalización del Hospital Mario Catarino Rivas.
De los afectados, 16 son menores de edad, y siete de ellos se encuentran en condición crítica con quemaduras graves, reveló la galena.
“Lamentablemente, en algunos casos ya se registran amputaciones”, indicó Mejía, al subrayar que todos los pacientes sufrirán secuelas físicas y psicológicas de por vida.
La médica expresó su preocupación por la persistencia del uso de pirotecnia en la ciudad, a pesar de estar prohibida y de las intensas campañas de prevención lideradas por autoridades sanitarias y municipales.
“Pese a la prohibición y los esfuerzos por concienciar, seguimos viendo tragedias que dejan huellas irreversibles, especialmente en niños”, lamentó.
El caso de San Pedro Sula refleja un problema nacional: cada año, las festividades de fin de año se convierten en una fuente de emergencias evitables, que saturan hospitales y dejan secuelas permanentes en cientos de hondureños, principalmente en los más vulnerables.
Las autoridades reiteraron el llamado a no usar pólvora y a denunciar su comercialización ilegal, mientras refuerzan controles en mercados y puntos de venta informales durante la temporada festiva.




