Tegucigalpa, Honduras. — 25 personas fallecidas en más de un centenar de accidentes de tránsito es el saldo que reportó la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) en las últimas horas. La cifra incluye un hecho que ha generado especial atención: la muerte de dos menores en el anillo periférico durante la madrugada del domingo.
Lenin Morell, director de la DNVT, señaló que este caso representa un llamado de atención para los padres de familia. «Ellos son responsables directamente, proporcionaron los medios y son coautores de este tipo de hecho», detalló el oficial, quien hizo un llamado a la reflexión sobre las consecuencias de prestar vehículos a menores sin las debidas precauciones.
Aunque el número total de accidentes ha disminuido en lo que va del año, las muertes por siniestros viales han aumentado, según informó la fuente policial. Esto indica que, cuando ocurren, los accidentes tienden a ser más graves. Por esa razón, el mensaje a conductores se mantiene: prudencia, respeto a las señales y cumplimiento de la Ley de Tránsito.
La mayoría de los accidentes se registraron en la capital hondureña, así como en la zona norte y occidental del país. Estas regiones concentran los puntos de mayor riesgo vial, donde la combinación de imprudencia al volante y exceso de velocidad —las principales causas de los siniestros— sigue cobrando vidas.
El contexto nacional refleja una preocupación constante. Los accidentes de tránsito constituyen la segunda causa de muerte violenta en Honduras, solo superada por los homicidios. De acuerdo con la Asociación de Víctimas de Accidentes de Tránsito, la siniestralidad vial en el país se ha convertido en una epidemia que deja miles de fallecidos cada año.
Mientras las autoridades trabajan en prevención y control, la responsabilidad recae también en cada conductor y en cada familia. Las decisiones al volante —y antes de entregar las llaves— pueden marcar la diferencia entre llegar a casa o no.













