Tegucigalpa, Honduras. – Miles de obreros de la construcción enfrentan este sábado la imposibilidad de adquirir alimentos para sus familias debido al reiterado incumplimiento del gobierno en el pago de deudas al sector, situación que ha provocado el cierre de aproximadamente 80 mil puestos de trabajo durante 2025.
«Ya no aguantamos. Creemos que en general se han cerrado unos 80 mil puestos de trabajo en 2025«, denunció Gustavo Boquín, presidente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico), quien lamentó que nuevamente el gobierno haya faltado a su palabra.
El dirigente gremial fue enfático al señalar el drama humano detrás de las cifras: «Hoy sábado los obreros de la construcción no podrán ir a comprar la comida porque Finanzas no cumplió con el pago que había prometido para este día», manifestó con preocupación.
La crisis financiera del sector ha alcanzado niveles críticos. La deuda de la administración de Xiomara Castro suma 5 mil millones de lempiras a la fecha, mientras que la alcaldía capitalina, dirigida por Jorge Aldana, adeuda unos 2 mil 500 millones de lempiras. «Esto ha llevado que la industria de la construcción esté hoy en una situación calamitosa en el país», advirtió Boquín.
El presidente de Chico reveló que desde hace tres semanas el ministro de la Secretaría de Finanzas (Sefin), Christian Duarte, ha estado prometiendo que les cancelaría 930 millones de lempiras. «Ayer (viernes) dijo que nos iba a cancelar mil millones, pero ya nos tiró para la próxima semana, es la cuarta vez que hace esto y estamos muy preocupados porque nosotros necesitamos pagar planillas el día», confesó.
El ciclo de promesas incumplidas ha generado un efecto dominó devastador: las empresas constructoras no pueden pagar salarios, los trabajadores no tienen recursos para cubrir necesidades básicas, y el sector enfrenta el mayor colapso laboral de los últimos años, con decenas de miles de familias hondureñas afectadas directamente por la crisis.


