Tegucigalpa, Honduras. – Con el respaldo de 87 diputados de cinco bancadas políticas, Tomás Zambrano fue propuesto este miércoles como presidente de la junta directiva provisional del Congreso Nacional, en un acto que marcó un consenso sin precedentes donde primó la agenda legislativa por encima de las aspiraciones personales de poder.
El ministro de Gobernación, Tomás Vaquero, dio inicio al filo de las 5:45 de la tarde a la sesión para instalar la junta directiva provisional, tras casi nueve horas de retraso por negociaciones que finalmente cristalizaron en un acuerdo histórico entre el bipartidismo.
Al momento de llamar por su nombre al diputado Tomás Zambrano sonó un sonoro aplauso en la Cámara Legislativa, confirmando lo expresado horas antes por Godofredo Fajardo sobre que el congresista sureño sería el nominado para presidente de la junta provisional.
El diputado Mario Pérez presentó la moción nominativa con Tomás Zambrano como presidente, Godofredo Fajardo como vicepresidente y Carlos Ledezma como secretario, planilla que es respaldada por la firma de 87 diputados de cinco bancadas, evidenciando un consenso amplio que trasciende el bipartidismo tradicional.
Sin embargo, el momento más significativo llegó cuando el diputado del Partido Liberal, Jorge Cálix —quien había sido propuesto por su partido para presidir el Congreso— tomó la palabra para explicar por qué cedió su aspiración en favor del consenso y la agenda legislativa.
«Hace un año se impuso a un presidente del Congreso a las patadas, una situación diferente a la que ocurre este día, donde consensuaron una agenda legislativa por encima de cualquier nombramiento», manifestó Cálix, en clara alusión a la forma irregular en que Luis Redondo asumió la presidencia del Legislativo.
El legislador liberal contó que las autoridades de su partido le dieron la misión de buscar los votos que lo convirtieran en el titular de ese poder del Estado, sin embargo, luego de agotar todas las instancias no se logró el cometido, optando por priorizar el país sobre las ambiciones personales.
Cálix desglosó los acuerdos alcanzados con el Partido Nacional: se abordó la problemática que enfrentó el proceso electoral por el boicot del consejero Marlon Ochoa y los cambios que se tienen que hacer para no repetir la misma historia, así como reformas electorales y a la Ley Orgánica del CN, además de normativas como la Ley de Empleo Parcial, entre otras pendientes en la Cámara.
Pero la revelación más importante llegó cuando el diputado liberal anunció que se acordó con la bancada nacionalista eliminar el Fondo Departamental y los subsidios a los congresistas, medidas que responden a los reclamos de transparencia y austeridad que diversos sectores han exigido al Poder Legislativo.
«No vamos a darle espacio al caos y a la incertidumbre, y sí al diálogo y los consensos«, manifestó Cálix, explicando que de manera responsable se buscaron los acuerdos necesarios para no romper el orden constitucional dejando de nombrar la junta directiva provisional.
Sin embargo, no todos celebraron el consenso alcanzado. El diputado de Libre, Edgardo Casaña, rompió el ambiente conciliatorio al culpar al bipartidismo de «repartirse el Congreso Nacional para ocultar un fraude electoral» de las elecciones del 30 de noviembre.
El legislador de Santa Bárbara —quien dejó el traje y el brillo que ostentó por 4 años para volver a su «fatiga» y la gorra— acusó a los partidos Nacional y Liberal de disfrazar su «descaro» detrás de una supuesta agenda legislativa «que nadie les pidió».
«Tenemos una decisión clara, fuimos electos por el pueblo, queremos pedir que se consignen los nombres de los 87 diputados que consolidan su negociación del fraude electoral«, manifestó Casaña, prometiendo que harán una «oposición constructiva» en beneficio de Honduras.
El secretario de Gobernación, Celso Alvarado, pasó lista del pleno que integran 128 diputados de cinco bancadas políticas representadas en la Cámara, llamando uno a uno a todos los propietarios presentes en el hemiciclo.
Al pasar lista no se encontraban en el hemiciclo el diputado de Libre por Copán, Eduardo José Elvir Ferrufino, y tampoco su suplente Allan René López Milla, generando interrogantes sobre las razones de su ausencia en un acto constitucional de esta magnitud.
El diputado Mario Pérez hizo un llamado a todo el pleno para respetarse, a pesar de las diferencias ideológicas que puedan existir, mientras agradeció la paciencia y caballerosidad del titular de Gobernación por manejar los múltiples aplazamientos de la jornada.
El evento constitucional marca el inicio del proceso que dará paso a la sesión del viernes 23.01.2026, cuando se instalará la junta directiva en propiedad de cara al periodo 2026-2030, donde se espera se concrete la distribución definitiva de los siete vicepresidentes y otros cargos entre las bancadas.
El consenso de 87 diputados respaldando la planilla de Zambrano, Fajardo y Ledezma representa un avance significativo hacia la estabilidad institucional del Congreso Nacional, especialmente después de cuatro años de una gestión marcada por la confrontación, los «madrugones» y la opacidad en el manejo de recursos públicos.
La eliminación del Fondo Departamental y los subsidios a congresistas, así como el compromiso con una agenda legislativa consensuada, marcan una diferencia sustancial con la gestión saliente de Luis Redondo, quien dejó el cargo con 600 millones de lempiras en subvenciones opacas y sin rendir cuentas.


