Tegucigalpa – Las autoridades salvadoreñas concretaron la extradición del ciudadano Jaime Antonio Suárez a Honduras, quien enfrentará cargos por su presunta participación en el caso «Pandora», uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia reciente hondureña relacionado con la desviación millonaria de fondos de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
El proceso de extradición culminó el pasado 10 de febrero cuando la Corte Suprema de Justicia de El Salvador autorizó la entrega del imputado a las autoridades hondureñas.
Suárez, quien tiene 78 años de edad, había sido capturado el 27 de marzo de 2023 en territorio salvadoreño tras la emisión de una Notificación Roja por parte de INTERPOL, permaneciendo bajo custodia durante casi dos años mientras se completaban los trámites legales para su traslado.
Conexiones con el caso «Pandora»
Las investigaciones vinculan a Suárez con una trama corrupta que habría desviado al menos 282 millones de lempiras (aproximadamente 11.5 millones de dólares) de fondos públicos destinados originalmente a proyectos de desarrollo agrícola. Según las autoridades, estos recursos fueron utilizados ilegalmente para financiar campañas políticas en 2013.
Un elemento clave en las acusaciones contra Suárez es un presunto convenio establecido con Jacobo Regalado, entonces ministro de la SAG. Ambos habrían negociado un acuerdo por 50 millones de lempiras a través de la fundación «Todos Somos Honduras», supuestamente para implementar sistemas de riego por goteo en diversos departamentos del país.
«Los fondos que debían destinarse a mejorar la producción agrícola nacional terminaron en bolsillos privados y campañas políticas», señaló una fuente cercana a la investigación que prefirió mantener el anonimato.
Compromiso con la justicia
Tras comparecer ante la justicia hondureña, las autoridades determinarán las medidas judiciales aplicables en su contra. El Ministerio Público ha reiterado su compromiso con la lucha contra la corrupción, enfatizando que continuarán las investigaciones hasta sus últimas consecuencias.
«Este caso demuestra que no importa el tiempo que pase, ni las fronteras que se crucen, la justicia terminará alcanzando a quienes utilizan los recursos públicos para beneficio personal», declaró un portavoz del sistema judicial hondureño.
La extradición de Suárez representa un avance significativo en el caso «Pandora», que ha sacudido las estructuras políticas y gubernamentales de Honduras en los últimos años, exponiendo redes de corrupción que habrían operado con impunidad durante décadas en el país centroamericano.