Tegucigalpa – El ministro de Seguridad de Honduras, Gustavo Sánchez, celebró públicamente la reducción de homicidios en el país tras la publicación de un informe de InSight Crime que analiza las tasas de violencia en Latinoamérica durante 2024.
«InSight Crime resalta el descenso significativo en el homicidio en el país. Según este informe Honduras siguió con un fuerte descenso en la violencia. El PSCC Fase III, el estado de excepción parcial y todas las medidas adoptadas, muestran su efectividad. ¡¡¡VAMOS BIEN!!!», escribió el funcionario en su cuenta de la red social X.
Sánchez afirmó que diversas organizaciones continúan validando el «enorme» trabajo que realiza el gobierno de Xiomara Castro en materia de seguridad ciudadana en colaboración con la Policía Nacional.
Hallazgos del informe
El estudio de InSight Crime, denominado «Redada de Homicidios», destaca que más países que nunca experimentaron una caída significativa en sus tasas de homicidios durante 2024, incluyendo a Honduras, donde los asesinatos «siguieron disminuyendo notablemente», alcanzando una tasa del 25,3%.
Entre los aspectos más destacados, el informe señala que las dos ciudades más grandes del país, Tegucigalpa y San Pedro Sula, redujeron sus tasas de homicidios a la mitad entre 2022 y 2024, un logro significativo considerando que históricamente han sido epicentros de violencia.
Cuestionamientos a la estrategia oficial
A pesar de los avances, el informe pone en duda la efectividad del estado de emergencia implementado por el gobierno hondureño, actualmente vigente en 226 de los 298 municipios del país.
«Las tasas de homicidios han disminuido tanto en las zonas con medidas de emergencia como en las que no, lo que pone en duda estas afirmaciones», señala textualmente el documento de InSight Crime, sugiriendo que otros factores podrían estar influyendo en la reducción de la violencia.
Contrastes regionales
El estudio también advierte que no todas las regiones de Honduras siguen la tendencia nacional de reducción. Específicamente menciona que los asesinatos en las Islas de la Bahía, importante destino turístico, aumentaron durante 2024, convirtiendo a este departamento en el más violento del país.
Este contraste territorial plantea desafíos para las autoridades hondureñas, que deberán ajustar sus estrategias de seguridad para atender las particularidades de cada región y garantizar que la reducción de la violencia sea homogénea en todo el territorio nacional.
La publicación de estos datos ocurre en un momento clave para Honduras, cuando el gobierno busca consolidar sus políticas de seguridad como uno de los pilares de su gestión.