Tegucigalpa – La embajadora de Estados Unidos en Honduras, Laura Dogu, ha intensificado su agenda diplomática con encuentros estratégicos con las principales instituciones electorales del país centroamericano, en un esfuerzo por fortalecer los mecanismos democráticos de cara a los próximos comicios.
En una serie de reuniones oficiales, la diplomática estadounidense se entrevistó con los representantes de la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización (UFTF), conocida popularmente como «Política Limpia», así como con los magistrados del Tribunal de Justicia Electoral (TJE).
A través de sus redes sociales, Dogu compartió detalles de estos encuentros, subrayando la importancia de ambas instituciones en el proceso electoral. «Sostuve mi primera reunión con el Pleno de Comisionados de UFTF. Su firme compromiso con unas elecciones libres, justas, transparentes y pacíficas es evidente», expresó la embajadora en la plataforma X.
La representante diplomática destacó especialmente el papel fundamental que juega la supervisión del financiamiento político en el fortalecimiento de la democracia hondureña, un aspecto que ha sido objeto de controversia en anteriores procesos electorales del país.
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En cuanto a su encuentro con el Tribunal de Justicia Electoral, Dogu reveló que la conversación se centró en los preparativos y procesos que se están implementando para las elecciones primarias programadas para el 9 de marzo de 2025, un evento crucial en el calendario político hondureño.
«La independencia y objetividad en la justicia electoral son esenciales para la confianza ciudadana en el proceso electoral», señaló la embajadora, enfatizando la necesidad de garantizar que los mecanismos de resolución de disputas electorales funcionen de manera imparcial.
Estas reuniones se enmarcan en un contexto de creciente atención internacional hacia los procesos democráticos en Honduras, país que ha experimentado tensiones políticas significativas en ciclos electorales recientes.
La presencia y participación activa de la embajadora estadounidense en estos espacios refleja el interés de Washington en contribuir a la estabilidad política regional, particularmente en un momento en que varios países latinoamericanos enfrentan desafíos a sus sistemas democráticos.
Las instituciones electorales hondureñas, por su parte, tienen por delante el reto de organizar y supervisar un proceso electoral que cumpla con los estándares internacionales de transparencia y legitimidad, en un país donde la confianza en las instituciones públicas ha sido históricamente frágil.