Tegucigalpa, Honduras. – El presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Honduras (Adecafeh), Basilio Fuschich, destacó que el café hondureño ya superó los 2 mil millones de dólares en generación de divisas, consolidándose como uno de los principales pilares económicos y productivos del país.
En una entrevista, Fuschich afirmó que la caficultura sigue siendo una “columna vertebral” para Honduras, debido al impacto que tiene sobre miles de familias, el empleo rural y la entrada de recursos provenientes de las exportaciones.
El dirigente empresarial explicó que entre 110 mil y 120 mil familias productoras participan directamente en la cadena del café, desde las labores realizadas en las montañas hasta los procesos de beneficiado, comercialización y venta en los mercados internacionales.
Fuschich señaló que el resultado alcanzado cobra mayor relevancia porque el precio internacional del grano ha experimentado una disminución.
No obstante, aseguró que el incremento en la producción nacional permitió compensar esa caída y alcanzar la meta de divisas en menos tiempo.
“El café sigue siendo una columna vertebral para el país”, expresó el presidente de Adecafeh al resaltar la capacidad del sector para sostener su aporte económico pese a las variaciones del mercado internacional.
Según explicó, el comportamiento favorable de la producción mantiene expectativas positivas para que el rubro continúe generando ingresos para Honduras durante el resto de la cosecha.
Miles de familias dependen del café
Fuschich subrayó que la importancia de la caficultura no se limita a las cifras de exportación.
El sector moviliza mano de obra en las fincas, transporte, procesamiento, almacenamiento, comercialización y exportación, generando actividad económica en numerosas comunidades rurales.
El impacto llega especialmente a las zonas montañosas, donde la producción de café constituye una de las principales fuentes de ingresos para miles de hogares.
El presidente de Adecafeh destacó que detrás de cada dólar generado existe una amplia cadena de productores, trabajadores, técnicos, intermediarios y exportadores.
Por esa razón, consideró que el desempeño del café tiene un efecto directo sobre la economía nacional y sobre la estabilidad de las familias vinculadas al rubro.
Exportadores impulsan nuevas tecnologías
Durante su declaración, Fuschich también destacó el trabajo que realizan las casas exportadoras para acompañar técnicamente a los productores.
Explicó que se desarrollan programas con especialistas orientados a introducir nuevas tecnologías en las parcelas y mejorar la eficiencia, la competitividad y la calidad del grano.
La asistencia abarca el manejo de las fincas y los procesos de beneficio húmedo y seco, etapas fundamentales para conservar las características del café y cumplir con las exigencias de los compradores internacionales.
El dirigente señaló que la incorporación de tecnología puede ayudar a reducir pérdidas, elevar el rendimiento y fortalecer la posición del café hondureño en los mercados externos.
Esta modernización, agregó, resulta indispensable para enfrentar los cambios de precios y mantener la competitividad frente a otros países productores.
Un rubro heredado entre generaciones
Fuschich cerró su mensaje con un llamado a valorar y sentirse orgullosos del trabajo que realiza el sector cafetalero hondureño.
Describió la caficultura como una actividad que muchas familias llevan “en la sangre” y que ha sido transmitida de generación en generación.
Para el presidente de Adecafeh, el café representa más que una actividad económica: también forma parte de la identidad, la historia y el modo de vida de miles de hondureños.
Con más de 2 mil millones de dólares en divisas, el sector cafetalero reafirma su capacidad para sostener empleo, dinamizar las comunidades rurales y mantener una contribución decisiva a la economía del país.












