Tegucigalpa, Honduras. – La falta de integración plena del Tribunal de Justicia Electoral (TJE) mantiene en riesgo el cumplimiento de sus funciones constitucionales y podría debilitar la protección de los derechos políticos de los ciudadanos, advirtió el exmagistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Denis Gómez.
El exfuncionario electoral señaló que las vacancias pendientes dentro del TJE representan un problema institucional que podría prolongarse debido a la falta de consensos políticos en el Congreso Nacional para realizar las sustituciones correspondientes.
Gómez indicó que en los pasillos políticos se menciona la dificultad de reunir los 86 votos necesarios para adoptar decisiones correctivas, lo que mantiene bloqueada la posibilidad de completar la integración del órgano electoral.
“Porque se menciona en los pasillos que no tienen los 86 votos para tomar acciones correctas y por supuesto el otro tema es que desean tener algún tipo de blindaje y de candados para el tema de los consejeros y de los magistrados, en este caso, pero creo que no está bien orientada”, expresó.
A criterio del exmagistrado, un tribunal electoral incompleto abre espacios de vulnerabilidad frente a posibles violaciones de derechos políticos y limita la capacidad de respuesta institucional ante los conflictos derivados de los procesos electorales.
Gómez advirtió que no es adecuado que asuntos de alta relevancia electoral terminen recayendo sobre una sola persona o en una estructura incompleta, ya que el TJE tiene responsabilidades clave en materia contenciosa electoral.
El exmagistrado afirmó que el organismo actualmente “cojea de dos patas”, en referencia a su situación interna y a las limitaciones que enfrenta para cumplir plenamente con las atribuciones establecidas por la normativa nacional.
Según Gómez, el problema no afecta únicamente al TJE, sino al conjunto de la institucionalidad electoral, que continúa debilitándose por decisiones marcadas por intereses e interpretaciones de carácter político.
El exmagistrado sostuvo que Honduras debe recuperar la visión de que los organismos electorales pertenecen al Estado y no a los partidos políticos.
Asimismo, cuestionó que actualmente prevalezca una lectura “eminentemente política” en la interpretación y aplicación de decisiones vinculadas con la función electoral.
Para Gómez, completar la integración del TJE es una tarea urgente para fortalecer el sistema democrático, garantizar la justicia electoral y proteger los derechos políticos de los ciudadanos ante eventuales controversias.













