Tegucigalpa, Honduras. – La falta de un control de inventarios en el mercado hondureño de combustibles provoca que los incrementos en los precios se apliquen de forma anticipada, señaló la directora ejecutiva de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe), Saraí Silva.
La representante del sector reconoció que entre los consumidores existe la percepción de que los aumentos llegan antes de tiempo, especialmente cuando se anuncian nuevas variaciones en el precio de las gasolinas y el diésel.
Sin embargo, explicó que esa situación responde a que en Honduras no existe un control sobre la dinámica de oferta y demanda ni sobre los inventarios disponibles en el mercado.
Silva aclaró que lo único que regula el Gobierno es la estructura del precio final de los combustibles.
El comportamiento de los precios, indicó, depende principalmente de las variaciones del mercado internacional y del mecanismo que utiliza el Gobierno para calcular los ajustes semanales.
Según detalló, ese cálculo toma como referencia un promedio de los últimos 22 días, por lo que cualquier movimiento importante en el precio internacional del petróleo termina reflejándose en el mercado nacional.
La directora de Ahdippe señaló que los incrementos recientes obedecen al repunte del precio internacional del crudo, impulsado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
“La tendencia histórica es más hacia el alza que hacia la baja. En estos días ha habido aumentos bastante fuertes, sobre todo en la gasolina y el diésel. El precio del crudo subió de 70 a 84 dólares y eso marca una tendencia hacia el alza”, manifestó.
Silva recordó que Honduras es un país importador de combustibles, por lo que depende completamente de las condiciones del mercado internacional.
Esa dependencia hace que cualquier variación en el precio del petróleo termine impactando el costo que pagan los consumidores en las estaciones de servicio.
La representante de Ahdippe también señaló que, pese a los incrementos registrados, Honduras mantiene precios relativamente competitivos en comparación con otros países de Centroamérica.
No obstante, admitió que el encarecimiento de los combustibles afecta a toda la región y presiona tanto a consumidores como a sectores productivos.
Silva reiteró que mientras Honduras continúe dependiendo de las importaciones, seguirá expuesta a las fluctuaciones del mercado internacional, especialmente en escenarios de tensión geopolítica o repuntes del crudo.
El señalamiento de Ahdippe vuelve a colocar en debate la necesidad de mecanismos que permitan mayor transparencia y control sobre los inventarios, en un mercado donde cada alza impacta directamente el transporte, la producción, el comercio y el bolsillo de los hondureños.













