Tegucigalpa, Honduras. – La violencia contra las mujeres en Honduras mantiene cifras críticas durante el presente año. Según datos proporcionados por Migdonia Ayestas, directora del Observatorio Nacional de la Violencia (ONV-UNAH), desde el 1 de enero hasta la fecha se contabilizan 104 feminicidios en el territorio nacional. La cifra se ha visto impulsada en las últimas horas por hechos violentos registrados en el departamento de Colón y otros incidentes aislados en diversas zonas del país.
Más allá de la cantidad de casos, Ayestas subrayó una tendencia preocupante: el nivel de saña con el que se ejecutan estos crímenes. La experta lamentó que las víctimas están siendo decapitadas y desmembradas, actos que reflejan un odio extremo. Además, denunció que los cuerpos son lanzados con frecuencia en espacios públicos o basureros, con el objetivo de que el hecho sea evidenciado por la sociedad, lo que representa un mensaje de intimidación y desprecio hacia la vida de las mujeres.
El informe del Observatorio también destaca que la violencia de género en el país no respeta condiciones de vulnerabilidad extrema, señalando casos de mujeres asesinadas incluso en estado de embarazo. Para Ayestas, este panorama es una manifestación directa del patriarcado arraigado en la sociedad hondureña, que llega a niveles de crueldad alarmantes.
Aunque el análisis estadístico no muestra un incremento masivo en comparación con el mismo periodo de 2025, la directora del ONV-UNAH insistió en que la forma en que se están cometiendo estos asesinatos debe encender las alarmas de las autoridades. La exposición de los cuerpos y la brutalidad de los ataques confirman que el feminicidio en Honduras sigue siendo una de las deudas más graves en materia de seguridad y derechos humanos.













