Tegucigalpa, Honduras — Ante la proximidad de la temporada de lluvias, el alcalde de El Progreso, Alexander López, hizo un llamado urgente para que se inicien de inmediato los trabajos de reducción de vulnerabilidad en el Valle de Sula, una de las regiones más expuestas a inundaciones en el país.
El edil expresó su preocupación tras una reunión sostenida con el presidente Nasry Asfura, en la que abordó la situación de los 20 municipios que conforman el Valle de Sula, señalando que las condiciones actuales representan un alto riesgo para la población.
López advirtió que bordos, puentes, cajas-puentes, cuencas, microcuencas, el río Ulúa y los canales de alivio se encuentran azolvados, lo que incrementa la posibilidad de desbordamientos durante las lluvias.
“Es urgente que nos unamos para trabajar en la reducción de la vulnerabilidad”, señaló el alcalde, al insistir en que el verano es el período adecuado para ejecutar las obras preventivas.
El edil recordó que El Progreso fue uno de los municipios más afectados tras el paso de los huracanes Eta e Iota, con daños estimados en alrededor de 4,000 millones de dólares, una cifra que —según dijo— evidencia la necesidad de acciones estructurales y no solo reactivas.
Asimismo, lamentó que desde hace más de 45 años se ha hablado de la construcción de represas en el Valle de Sula, sin que el proyecto se concrete, pese a su importancia para el control de inundaciones.
En el caso específico de El Progreso, López explicó que el municipio se encuentra a 68 kilómetros del margen derecho del río Ulúa, lo que lo convierte en una zona altamente vulnerable ante crecidas del afluente.
El alcalde reiteró que postergar las inversiones preventivas podría traducirse en nuevas pérdidas humanas y económicas, por lo que insistió en la necesidad de actuar antes del inicio de las lluvias.













