Tegucigalpa, Honduras. – La seguridad pública vuelve a colocarse en el centro de la agenda municipal, luego de que alcaldes de diferentes zonas del país alertaran sobre un aumento de hechos violentos que está generando temor e incertidumbre en las comunidades.
El presidente de la Asociación de Municipios de Honduras (AMHON), Juan Carlos Molina, advirtió que existe preocupación entre los gobiernos locales por el comportamiento de la violencia, al punto que varios alcaldes han solicitado reuniones con las máximas autoridades de seguridad.
“Están siendo ya recurrentes las comunicaciones de diversos alcaldes del país, que los índices de violencia definitivamente hay una alzada. Eso nos invita a tener que buscar un encuentro con el ministro de Seguridad”, declaró Molina.
El dirigente municipal señaló que la inquietud también incluye la necesidad de reunirse con el jefe de las Fuerzas Armadas, debido a que la situación ya es considerada “alarmante” por varios alcaldes.
“Nos han pedido los alcaldes del país que también nos reunamos con el jefe de las Fuerzas Armadas, porque la preocupación ya es alarmante”, agregó.
Molina indicó que distintos municipios han reportado hechos violentos recientes.
Entre ellos mencionó a Olanchito, en el departamento de Yoro, donde se han registrado masacres y otros sucesos criminales que han generado “incertidumbre” y “temor” entre la población.
El presidente de la AMHON sostuvo que la seguridad es un elemento “fundamental para la convivencia” y para el desarrollo del país, por lo que consideró necesario establecer espacios de coordinación con las autoridades encargadas de enfrentar la criminalidad.
Según Molina, los alcaldes buscan “conjuntar esfuerzos” con la Secretaría de Seguridad y las Fuerzas Armadas para encontrar soluciones y contribuir a reducir los niveles de violencia en sus territorios.
La alerta municipal contrasta con el balance presentado por el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, quien afirmó que durante los primeros 180 días del Gobierno del presidente Nasry Asfura los homicidios registran una reducción superior al 6 % en comparación con el mismo período del año anterior.
Velásquez sostuvo que ese resultado equivale a cerca de 100 muertes menos.
El funcionario reconoció que los homicidios continúan ocurriendo en el país, pero señaló que se trata de una problemática “estructural” y defendió que los resultados reflejan avances en materia de seguridad durante el presente año.
Desde la sociedad civil, el director de Justicia y Seguridad de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), José Castañeda, consideró positiva la reducción del 6.8 % reportada por la Secretaría de Seguridad.
No obstante, advirtió que esa disminución difícilmente cambiará la percepción de inseguridad que mantiene la ciudadanía.
Castañeda señaló que los datos oficiales reflejan una tasa de homicidios “en descenso” y afirmó que cada muerte violenta que se evita representa un hecho “esperanzador”.
Sin embargo, insistió en que todavía queda mucho trabajo pendiente para que los avances estadísticos se traduzcan en una mayor sensación de seguridad en los barrios, aldeas y municipios del país.
El debate deja en evidencia dos realidades que conviven al mismo tiempo: por un lado, las cifras oficiales reportan una reducción en homicidios; por otro, los alcaldes aseguran que en sus municipios la violencia se siente cada vez más cercana y exige respuestas coordinadas.
La AMHON espera concretar reuniones con las autoridades de seguridad para trasladar directamente las preocupaciones de los gobiernos locales y buscar acciones conjuntas frente a una situación que, según Molina, ya genera alarma en varias comunidades.












