Tegucigalpa, Honduras. – Desde obras para proteger comunidades amenazadas por inundaciones hasta proyectos de seguridad alimentaria y producción sostenible, Alemania mantiene abierto un amplio frente de cooperación con Honduras que, según su embajadora Daniela Vogl, refleja la estrecha relación construida entre ambos países.
La diplomática destacó este viernes que uno de los componentes de esa colaboración está dirigido a enfrentar los efectos del cambio climático, con intervenciones que no se limitan a infraestructura, sino que incorporan directamente a las comunidades.
Vogl participó en la inauguración de una obra de mitigación en la colonia Miramesí, a orillas del río Choluteca, desarrollada con una inversión de 103 millones de lempiras.
La embajadora se mostró “muy feliz” por la conclusión del proyecto, inaugurado junto al alcalde capitalino Juan Diego Zelaya, y resaltó el impacto que tendrá para quienes durante años han vivido pendientes de las crecidas del río.
“Así que eso es muy importante, proteger a la comunidad contra las inundaciones, contra las lluvias, hacer que la comunidad pueda llevar su vida en seguridad y en tranquilidad”, expresó.
A criterio de Vogl, con la conclusión de la obra se puede “quitar el miedo” a los habitantes de Miramesí y sectores cercanos ante el riesgo provocado por el aumento del caudal.
La cooperación alemana ha desarrollado también intervenciones en la colonia Los Jucos y el barrio Japón, donde, según explicó la diplomática, los proyectos han contribuido a evitar inundaciones.
“Tenemos todo un abanico de obras de mitigación del cambio climático aquí en Miramesí, en la colonia de los Jucos, que gracias a nuestro proyecto ya no se inunda en el barrio Japón, y lo importante de nuestros proyectos es que siempre involucran a la comunidad”, señaló.
Ese involucramiento contempla además procesos de capacitación para que las comunidades tengan mejores herramientas frente a los riesgos.
La agenda de cooperación se extiende hacia el Corredor Seco, principalmente en materia de seguridad alimentaria, así como a iniciativas de producción sostenible en el sector cafetalero y otras actividades productivas.
“Siempre capacitan a la comunidad para que la comunidad sea más empoderada y más resiliente”, explicó Vogl.
La embajadora definió la presencia de la cooperación alemana en Honduras como “sustancial” y aseguró que continuará. A ello sumó la participación empresarial alemana en la generación de empleo.
Mencionó el caso de Novem, en Amarateca, donde indicó que existen 500 puestos de trabajo, así como Tönnjes, empresa dedicada a la producción de placas vehiculares en la capital.
“Es una amistad muy estrecha, una colaboración muy estrecha, somos pueblos hermanos, somos pueblos amigos, estamos aquí presentes con una cooperación muy sustancial, vamos a seguir presentes con esa cooperación”, afirmó.
La relación bilateral también se refleja, según Vogl, en los hondureños que trabajan en Alemania como médicos, enfermeras y profesionales técnicos.
Y entre los vínculos que unen a ambos países, la diplomática reservó un lugar especial para el café hondureño. Señaló que Alemania participa, junto con su Cámara de Comercio, en iniciativas orientadas a promover una producción sostenible de este rubro.
“Nosotros los alemanes amamos el café hondureño, somos el más grande consumidor de café hondureño en Europa”, expresó.
Vogl cerró su comentario con una frase más distendida para describir esa relación: “Yo siempre digo que el café hondureño de una manera es el motor de la economía alemana porque nosotros los alemanes sin nuestra tacita de café hondureño no nos levantaríamos por la mañana”.













