Tegucigalpa, Honduras.— Las unidades de ciberseguridad han emitido una alerta nacional sobre una nueva modalidad de estafa que se está extendiendo con rapidez en Honduras y otros países de la región: el robo de cuentas de WhatsApp mediante llamadas telefónicas aparentemente inofensivas.
El engaño comienza con una llamada desde un número desconocido y una frase diseñada para generar curiosidad: “Hola, tengo algo muy importante que decirte, ¿me puedes agregar a WhatsApp?”. Si la persona acepta y agrega el contacto, los delincuentes inician una secuencia que puede dejarla sin acceso a su propia cuenta en cuestión de segundos.
Lo que sigue es un intento de inicio de sesión desde otro dispositivo. Al detectarlo, WhatsApp envía automáticamente un código de verificación de seis dígitos al teléfono de la víctima. Ese código es la llave maestra que los estafadores buscan obtener.
Para lograrlo, utilizan excusas como:
- “Te envié el código por error”
- “Necesito confirmar que eres tú”
- “Estamos haciendo una verificación de seguridad”
Si la víctima comparte el código —aunque parezca inofensivo— pierde el control total de su cuenta. Los delincuentes activan inmediatamente la verificación en dos pasos con una contraseña propia, bloqueando cualquier intento de recuperación.
Luego, usan el perfil comprometido —con la misma foto, nombre y biografía— para contactar a familiares, amigos y colegas. Desde allí, piden dinero urgente, inventan emergencias médicas, accidentes o viajes, y logran que las personas transfieran fondos creyendo ayudar a su ser querido.
Ante este riesgo, las autoridades cibernéticas reiteran medidas clave de prevención:
- Nunca agregar números desconocidos
- Ignorar llamadas sospechosas, por más curiosas que parezcan
- Jamás compartir el código de verificación de WhatsApp, ya que ni la empresa ni ninguna entidad oficial lo solicita
- Activar la verificación en dos pasos en la aplicación (Ajustes > Cuenta > Verificación en dos pasos)
- Confirmar inmediatamente con el contacto si reciben un mensaje sobre un “cambio de número” o una petición inusual de dinero
Las autoridades subrayan que, en este tipo de fraudes, la prevención es la única defensa efectiva. Un solo código compartido puede desencadenar pérdidas económicas, daño emocional y riesgos para redes personales enteras.




