Tegucigalpa, Honduras. – La crisis hídrica que afecta al Distrito Central obligó a las autoridades municipales a recurrir a la compra de agua de pozos privados para abastecer a sectores de Tegucigalpa y Comayagüela donde el servicio llega con fuertes racionamientos o no se recibe con frecuencia.
La medida forma parte de las acciones de emergencia implementadas por la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) ante los bajos niveles de las principales fuentes de suministro, especialmente las represas La Concepción y Los Laureles, que se mantienen en condición crítica.
El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo de la AMDC, Julio Quiñónez, explicó que la compra de agua a privados busca llevar el recurso a las colonias más afectadas mientras se ejecutan otras acciones para enfrentar la escasez.
“Los pozos privados que pagamos es entre 26 y 28 centavos por galón. Al final, la entrega que se hace en los camiones a los sectores donde no llega agua no tiene costo porque nosotros hacemos el traslado”, detalló el funcionario.
De acuerdo con la municipalidad, ya se han adquirido millones de galones provenientes de pozos privados, los cuales son trasladados mediante camiones cisterna hacia comunidades con mayores dificultades para recibir el suministro.
La capital continúa dependiendo de una combinación de agua almacenada en represas, extracción de fuentes subterráneas y distribución por pipas para tratar de sostener el abastecimiento en las zonas más vulnerables.
Ante este escenario, la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) también anunció la perforación de nuevos pozos con el objetivo de aumentar la disponibilidad del recurso.
El gerente de UMAPS, Gustavo Boquín, indicó que los trabajos comenzarán con recursos propios de la institución, priorizando insumos operativos y personal técnico.
“Vamos a comenzar con nuestros propios recursos, principalmente con combustible, con tubería que ya tenemos disponible y con nuestro personal”, explicó Boquín.
La perforación de pozos se perfila como una alternativa para reforzar el abastecimiento en medio de una de las crisis hídricas más fuertes de los últimos años en la capital.
Sin embargo, especialistas han advertido que el uso de aguas subterráneas debe realizarse con estudios adecuados, debido al riesgo de afectar los acuíferos si la extracción se ejecuta de forma excesiva o sin control técnico.
La preocupación se centra en que una explotación desmedida podría reducir la capacidad natural de recuperación de estas fuentes, agravando el problema en el mediano y largo plazo.
Mientras tanto, miles de capitalinos continúan enfrentando racionamientos severos, especialmente en sectores donde el suministro por tubería es irregular o insuficiente.
Las autoridades municipales aseguran que la distribución mediante cisternas continuará en las zonas más afectadas, mientras se buscan nuevas fuentes de abastecimiento y se ejecutan medidas para mitigar la escasez.
La compra de agua de pozos privados y la perforación de nuevas fuentes subterráneas reflejan la urgencia de la situación en el Distrito Central, donde la falta de lluvias y la baja reserva de las represas han puesto bajo presión el acceso al agua potable para miles de familias.












