Washington / Riad – El Ministerio de Defensa de Arabia Saudita confirmó este lunes que la embajada de Estados Unidos en Riad fue blanco de un ataque con dos drones, lo que provocó un “pequeño incendio y daños materiales menores” en el edificio, sin que se reportaran víctimas ni heridos.
La misión diplomática estadounidense en el reino saudí había emitido horas antes una alerta de seguridad urgente, ordenando a su personal y recomendando a los ciudadanos estadounidenses “refugiarse” de inmediato en las ciudades de Yeda, Riad y Dhahran. El aviso también instó a limitar al mínimo los desplazamientos no esenciales hacia instalaciones militares en la región.
“La Misión de Estados Unidos en Arabia Saudí continúa monitoreando la situación regional”, señaló el comunicado oficial, que pidió a los estadounidenses mantener un “plan personal de seguridad”, evitar manifestaciones o grandes concentraciones y seguir estrictamente las instrucciones de las autoridades locales.
La cadena CNN, citando fuentes cercanas al caso, reportó que los drones estarían presuntamente vinculados a Irán, aunque ni Washington ni Riad han confirmado oficialmente esta versión. Las mismas fuentes indicaron que no se registraron heridos en el incidente.
El ataque ocurre en un contexto de fuerte escalada bélica en Oriente Medio. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció este lunes el lanzamiento de una decimotercera ola de ataques contra bases estadounidenses en países como Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, así como contra objetivos en Israel.
Estas acciones forman parte de la operación denominada “Promesa Verdadera 4”, en represalia por la ofensiva conjunta iniciada el fin de semana por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
En paralelo, el Departamento de Estado estadounidense elevó este lunes su alerta máxima y pidió a sus ciudadanos que abandonen inmediatamente 14 países y territorios de Oriente Medio, incluyendo Arabia Saudita, por “graves riesgos” para su seguridad derivados de la guerra en curso contra Irán.
La situación en la región sigue siendo altamente volátil, con un incremento constante de ataques cruzados que involucran a múltiples actores y que han llevado a varias naciones a reforzar medidas de protección para su personal diplomático y ciudadanos en el extranjero.



