Tegucigalpa, Honduras. — Por fin, las máquinas vuelven a ocupar el espacio donde el tiempo parecía haberse detenido. Este viernes inició oficialmente la reconstrucción del puente Juan Manuel Gálvez, en el sector de la colonia 21 de Octubre, más de 13 meses después de que un accidente con una máquina pesada de más de 30 toneladas dejara inhabilitado el tramo de acceso hacia el anillo periférico.
La noticia no es solo técnica; es un respiro para miles de capitalinos que a diario enfrentan desvíos y tiempos de circulación extendidos.
El proyecto, que moviliza una inversión de 14 millones de lempiras, contempla la reparación integral de la trocha de retorno y de las bases de la calle que colapsaron tras aquel incidente.
No se trata solo de parchar lo dañado: la obra busca restablecer la conectividad y mejorar la movilidad en uno de los puntos de mayor tránsito de la ciudad, donde el puente soporta el paso diario de unos 60,000 automóviles.
La ejecución de los trabajos responde a instrucciones directas de la Presidencia, en coordinación con la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) —dirigida por Aníbal Ehrler— y con el acompañamiento permanente de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, bajo el liderazgo del alcalde Juan Diego Zelaya.
Para Zelaya, este arranque es fruto de una articulación institucional que logró acelerar trámites y poner en marcha el proyecto en corto tiempo. «Aquí estamos haciendo realidad las cosas, acción», destacó el edil, subrayando que la coordinación entre entidades ha sido clave para avanzar en infraestructura que responda a las necesidades reales de la población.
El alcance de la intervención va más allá del puente. Ehrler detalló que el proyecto incluye tres frentes prioritarios para este año: la reconstrucción de la rampa afectada, la ampliación a tres carriles hasta la colonia El Sitio, la construcción de un puente frente a esa colonia y la extensión de la vía hacia El Chimbo.
El objetivo es claro: liberar el tráfico congestionado y ofrecer una circulación más fluida para los conductores que transitan por el sector. Además, se implementarán controles técnicos para restringir el paso de vehículos pesados en zonas vulnerables, una medida preventiva para evitar que se repitan accidentes como el que originó esta crisis.
Los beneficios directos alcanzarán a más de 6,000 conductores que diariamente se desplazan desde sectores como la colonia 21 de Octubre, Santa Lucía y Valle de Ángeles hacia el anillo periférico.
Hoy, esos mismos usuarios deben realizar el retorno en la rotonda cercana a la estatua de Alfredo Landaverde, un desvío que ha incrementado notablemente los tiempos de viaje. Con la reconstrucción, se espera recuperar no solo la vía, sino también minutos valiosos en la rutina de miles de familias.
El plazo estimado para la finalización de la obra es de entre cinco y seis meses, por lo que la fecha tentativa de entrega sería enero de 2027. Mientras tanto, la mirada está puesta en el avance de los trabajos y en el compromiso de cumplir con los cronogramas.
Porque en una ciudad que crece y se transforma, cada puente que se reconstruye es también un símbolo de que la movilidad, la seguridad y la confianza en lo público pueden volver a ponerse en marcha.






