Tegucigalpa, Honduras. – Un mensaje de esperanza que llegó a los fieles reunidos para la misa dominical. El arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, señaló que quien cumpla la voluntad de Dios cosechará frutos de eternidad, una reflexión que marcó la homilía de este día.
Durante la reflexión, el religioso destacó la participación de la mujer en varios diálogos con Jesús. Cabe señalar que este 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha significativa que tomó relevancia en las palabras del arzobispo.
La imagen bíblica que utilizó Nácher fue poderosa. Aquella mujer, a la que Jesús espera junto al pozo, no es una persona aislada. Representa al pueblo samaritano, pero de alguna manera también a todos los sedientos de una vida nueva. En ella es la humanidad entera la que, aún sin saberlo, busca al Dios verdadero, razonó el arzobispo.
Las palabras de Jesús resuenan con fuerza en esta reflexión. «Si conocieras el don de Dios» le dice Jesús, a una mujer insatisfecha de su propia existencia. La que buscaba fue encontrada. Una enseñanza que invita a la reflexión personal.
El arzobispo se preguntó: «Cuántas personas si conocieran a Jesucristo», el don de Dios por excelencia, su vida cambiaría. Es la respuesta a la desafiante pregunta que el pueblo hizo a Moisés en el desierto: «¿está o no está el Señor con nosotros?», reflexionó Nácher ante los fieles congregados.
Hay una sed espiritual que todos llevamos dentro. Jesús tiene sed, sed de nuestra adhesión de fe, que es el camino de acceso a la gracia divina, como escribe Pablo a los Romanos. De esa manera, nuestra gloria, nuestra plenitud eterna, consiste en compartir la de Cristo, agregó el arzobispo en su mensaje dominical.
Lo que llama la atención en esta homilía es cómo el diálogo entre Jesús y la mujer supera las diferencias culturales, las divergencias religiosas e incluso las enemistades entre vecinos. Judíos y samaritanos lo eran desde hacía siglos, pero Jesús rompió esas barreras con una conversación que trascendió el tiempo y el espacio.
El arzobispo Nácher resumió que el diálogo entra en un hábil juego de palabras por el que Jesús lleva a esta mujer, y con ella a nosotros, a descubrir que todos tenemos algo que dar y mucho que recibir. Una enseñanza que invita a la generosidad y a la apertura hacia los demás.
En un día donde se conmemora a la mujer, las palabras del arzobispo cobran un significado especial. La mujer samaritana que se encuentra con Jesús es un ejemplo de cómo la fe puede transformar vidas cuando se abre el corazón al mensaje divino.
La homilía dominical dejó una enseñanza clara: la voluntad de Dios no es una carga, sino un camino hacia la plenitud eterna. Quienes cumplen esa voluntad tienen la promesa de cosechar frutos que trascienden el tiempo.
Los fieles que escucharon el mensaje del arzobispo salieron con una reflexión que los acompañará durante la semana. La figura de la mujer en los diálogos de Jesús queda como un recordatorio del valor que tiene cada persona ante los ojos de Dios.
El Día Internacional de la Mujer fue recordado desde el púlpito con un mensaje de inclusión y reconocimiento. La Iglesia a través de sus líderes busca destacar el papel que han tenido las mujeres en la historia de la salvación.
Mientras los fieles continúan su camino de fe, las palabras del arzobispo José Vicente Nácher quedan como una invitación a conocer el don de Dios y a vivir según su voluntad. Los frutos de eternidad esperan a quienes deciden seguir ese camino.


