La cifra de muertos por el terremoto que sacudió a Colombia la mañana del lunes 10 de agosto, ascendió a 265 y la de heridos a más de 3.494, informó este miércoles 12 de agosto el presidente, Abelardo De la Espriella, en una declaración a medios en el Palacio de San Carlos, antigua sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en Bogotá.
El sismo, que tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, deja además 496 personas desaparecidas y 25.872 familias afectadas.
“Tenemos 25.872 familias afectadas, 53.816 personas, lamentablemente 265 fallecidos, 3.494 heridos y el número de desaparecidos ha subido de manera alarmante a 496”, dijo De la Espriella en una declaración a medios en el Palacio de San Carlos, antigua sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en Bogotá.
El mandatario aseguró que los esfuerzos del Gobierno están concentrados principalmente en localizar a los desaparecidos y señaló que para ello están actuando con todas sus capacidades y con la ayuda internacional que empieza a llegar a Colombia.
La emergencia deja además 11.347 viviendas destruidas y 53.526 averiadas, así como 140 edificios colapsados, 1.819 centros educativos averiados y 631 centros comunitarios afectados, según el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) divulgado por el mandatario.
Declaración de emergencia económica
“Le informo al país: he decidido hacer uso de la emergencia económica, mecanismo que contempla la Constitución, para poder enfrentar esta crisis como corresponde”, aseguró De la Espriella, quien explicó que la medida permitirá crear un “fondo milagro” destinado a canalizar recursos “para la reconstrucción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos” afectados por el sismo.
El mandatario explicó que el Gobierno está organizando, junto con su equipo económico, medidas de alivio temporal para las familias damnificadas que incluyen el pago de servicios públicos, subsidios de arrendamiento para quienes perdieron sus viviendas, alivios tributarios y financieros y ayudas económicas para las familias más vulnerables, además de mecanismos de respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados.
“La afectación es grandísima y requiere de una gran determinación y voluntad política por parte del Gobierno”, afirmó De la Espriella, quien agregó que la tragedia se produce en un momento de “crisis fiscal” para Colombia.
El sismo, de magnitud 7,4 según el Servicio Geológico Colombiano, tuvo su epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, en el Chocó, uno de los departamentos más olvidados del país, y deja además 53.816 personas afectadas.
Con información de EFE












