Tegucigalpa, Honduras. – El presidente Nasry Asfura aseguró que la aprobación de la Ley de Justicia Energética marca el inicio de una nueva etapa para rescatar y fortalecer la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), luego de que el Congreso Nacional respaldara las reformas al subsector eléctrico con 78 votos.
El mandatario agradeció a los diputados que acompañaron la iniciativa y afirmó que su Gobierno asume ahora una mayor responsabilidad para demostrar con resultados que la confianza otorgada tendrá respuesta.
“Quiero agradecer al Congreso Nacional. Con 78 votos, la mayoría de votación, aprobaron la Ley de Energía Eléctrica”, expresó Asfura.
La legislación fue aprobada la noche del lunes y busca iniciar un proceso de recuperación financiera y operativa de la estatal eléctrica, manteniendo su condición de empresa pública y propiedad del Estado hondureño.
Asfura también se refirió a los 50 diputados que no votaron a favor de la normativa y aseguró que respeta la decisión tomada por cada uno.
Sin embargo, insistió en que su administración trabajará para demostrar a quienes respaldaron la reforma que el apoyo legislativo será correspondido con acciones para transformar el sector energético.
“Les vamos a demostrar a los que tuvieron esa confianza, esos 78 diputados, empezando por el presidente del Congreso Nacional y toda la Junta Directiva, que hoy estamos más comprometidos que nunca”, manifestó.
El gobernante sostuvo que la ENEE pertenece a todos los hondureños y que su Gobierno trabajará para defenderla y sacarla adelante.
La aprobación de la reforma se produjo en medio de un amplio debate político, con respaldo del Partido Nacional y parte del Partido Liberal, mientras sectores opositores cuestionaron el alcance de los cambios y advirtieron riesgos para la empresa estatal.
Asfura reconoció que el paso legislativo no resuelve por sí solo la crisis del subsector eléctrico y que ahora comienza una etapa compleja de implementación.
“Muchísimas gracias por esa confianza. Nos queda un trabajo fuerte por hacer”, concluyó.
La Ley de Justicia Energética abre un nuevo capítulo para el sistema eléctrico hondureño, marcado por el reto de reducir pérdidas, mejorar el servicio, atraer inversión y sostener la naturaleza pública de la ENEE.












