Tegucigalpa, Honduras.— El candidato presidencial del Partido Nacional, Nasry ‘Tito’ Asfura, demandó este viernes que el escrutinio especial programado para iniciar este sábado sea «televisado y transmitido públicamente», buscando garantizar máxima transparencia en un proceso que revisará aproximadamente tres mil actas con inconsistencias y que podría extenderse hasta diez días adicionales de incertidumbre electoral.
Asfura, quien mantiene el liderazgo en el conteo oficial con 40.5% de los votos, utilizó sus redes sociales para solicitar que el Consejo Nacional Electoral (CNE) permita «presencia de la sociedad civil, las iglesias, los medios de comunicación y organismos internacionales» durante la revisión de las actas problemáticas, evidenciando su confianza en que la transparencia total favorecerá la legitimidad de su eventual victoria.
La petición del candidato nacionalista incluye la exigencia de que «los delegados de los tres partidos políticos hagan su trabajo en base a ley», sugiriendo preocupación por posibles maniobras extralegales durante el proceso de escrutinio que podrían alterar los resultados preliminares que lo favorecen en la contienda presidencial hondureña.
El llamado a la transparencia total surge después de 12 días de incertidumbre postelectoral que han mantenido a la población hondureña sin conocer al ganador definitivo de las elecciones generales del 30 de noviembre, generando tensión social y cuestionamientos internacionales sobre la eficiencia y credibilidad del sistema electoral del país centroamericano.
Asfura justificó su demanda de publicidad total del proceso argumentando que es necesario «para que no haya duda de los resultados y que el próximo gobierno trabaje en paz y tranquilidad por Honduras», posicionándose como defensor de la transparencia mientras busca blindar su liderazgo electoral contra posibles cuestionamientos de fraude.
El escrutinio especial programado para este sábado representa una fase crítica del proceso electoral donde se «corroborarán o descartarán inconsistencias con representantes de los partidos políticos», un mecanismo técnico que podría alterar significativamente los resultados preliminares y redefinir el panorama de la sucesión presidencial hondureña.
La estrategia comunicacional de Asfura de exigir máxima transparencia contrasta con las denuncias de fraude presentadas por sus competidores Salvador Nasralla y Rixi Moncada, quienes han cuestionado la legitimidad del proceso y han solicitado intervención internacional para garantizar elecciones creíbles y resultados aceptables para todos los sectores.
La duración proyectada de hasta diez días adicionales para el escrutinio especial significa que Honduras podría completar casi un mes sin resultados electorales definitivos, un período de incertidumbre sin precedentes que genera riesgos para la estabilidad política y la confianza ciudadana en las instituciones democráticas del país.
La petición de transmisión pública del escrutinio refleja la comprensión de Asfura sobre la importancia de la percepción ciudadana en la legitimidad electoral, buscando que la transparencia total del proceso fortalezca la aceptación social de los resultados que lo favorecen y reduzca las posibilidades de protestas postelectorales.
La inclusión específica de organismos internacionales en la supervisión del escrutinio especial reconoce implícitamente la dimensión regional de la crisis electoral hondureña, donde la comunidad internacional, incluyendo la OEA, mantiene observación permanente sobre un proceso que podría establecer precedentes para la democracia centroamericana.




