Tegucigalpa, Honduras. – El presidente Nasry Asfura instruyó este viernes a las secretarías de Estado que no coloquen un retrato de su persona como mandatario en sus instalaciones, pidiendo a los nuevos funcionarios actuar con humildad y evitar los excesos, en una medida que rompe con la tradición gubernamental hondureña.
El secretario de comunicaciones, José Augusto Argueta, informó que esta medida va para los ministros, gerentes, directores y subdirectores de cada ente del Estado, evidenciando el compromiso de Asfura con la austeridad y la eliminación de símbolos de culto a la personalidad que han caracterizado administraciones anteriores.
Argueta señaló que en lugar de un retrato oficial de Asfura, se colocará una oración que leyó el mandatario hondureño cuando tomó posesión en el Congreso Nacional, marcando un mensaje de servicio sobre protagonismo personal.
La oración que pronunció Asfura y se colocará en cada secretaría de Estado será «La hora de la decisión» del político y pensador hinduista indio, Mahatma Gandhi, texto que el presidente utilizó para establecer el tono ético de su administración durante su discurso inaugural.
Esta oración es un texto de introspección ética que pide a Dios fuerza para defender la verdad, humildad ante el éxito y valor para perdonar, evitando la soberbia y el falso testimonio ante los poderosos, valores que Asfura busca institucionalizar en su gobierno.
La decisión contrasta dramáticamente con la práctica tradicional de gobiernos hondureños donde el retrato del presidente ocupa lugar destacado en cada oficina pública, generando una cultura de personalismo que subordina instituciones a figuras individuales.
La medida es coherente con la ceremonia austera de toma de posesión, la venta del avión presidencial, la promesa de «hablar poco y trabajar mucho», y el compromiso de que su gobierno será de resultados no de apariencias, conformando una narrativa consistente de humildad y servicio.
El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) había demandado que funcionarios actúen con coherencia dentro y fuera del cargo, compatible con el interés público y principios de integridad, coincidiendo con el mensaje de Gandhi que Asfura institucionalizará en todas las dependencias estatales.
La oración de Gandhi establece estándares éticos elevados para funcionarios, pidiendo fuerza para no ceder ante la mentira, humildad para no envanecerse con el éxito, y valor para perdonar en lugar de vengarse, valores que contrastan con prácticas de gobiernos anteriores marcados por polarización y revanchismo.

ORACIÓN DE GANDHI PARA LA HORA DE LA DECISIÓN Señor, Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón, si me das el éxito, no me quites la humildad, si me das humildad, no me quites la dignidad. Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo. Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso. Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza. Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso. Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar. ¡Señor… si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!


