Tegucigalpa, Honduras. – El presidente Nasry Asfura volvió a presionar este miércoles al Congreso Nacional para que apruebe las reformas al subsector eléctrico, al advertir que la crisis financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) limita la competitividad y el desarrollo económico del país.
El mandatario hizo el llamado en el marco del Día Nacional de la Competitividad, al señalar que Honduras no puede aspirar a competir mientras la estatal eléctrica pierde diariamente alrededor de 50 millones de lempiras.
Asfura sostuvo que el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo ya fue modificado a petición del Congreso Nacional y que se incorporaron mejoras durante el proceso de discusión.
“Yo entiendo bien la parte política, pero es una ley que mandamos al Congreso Nacional, juntos la corregimos, le pusimos mejoras, apruébenmela, yo les voy a dar respuestas, esa ley no favorece a nadie solo a Honduras”, dijo a periodistas.
El gobernante afirmó que la ENEE es una empresa constitucional, propiedad de Honduras y de su pueblo, pero insistió en que no puede continuar en una condición financiera de quiebra.
Según Asfura, la reforma no busca favorecer a sectores particulares, sino establecer una base para administrar mejor la estatal eléctrica y enfrentar los problemas acumulados.
El mandatario también se refirió a la contrapropuesta anunciada por la bancada del Partido Liberal.
Aseguró que está dispuesto a escucharla y leerla, al considerar que los diputados tienen derecho a opinar y presentar ideas que contribuyan a construir una mejor solución para el país.
Asfura aclaró que el proyecto también aborda el tema de la energía renovable, aunque señaló que la iniciativa central es una reforma básica orientada a mejorar la administración de la ENEE.
Contó que pidió paciencia a los diputados liberales para discutir con mayor profundidad las propuestas sobre energía renovable, debido a que existen múltiples ideas en análisis.
Como parte de las medidas paralelas para enfrentar las pérdidas, el presidente adelantó que la próxima semana se realizará la licitación de las cuadrillas de grúas para iniciar un programa nacional de revisión de medidores.
La iniciativa busca avanzar en la supervisión del consumo eléctrico y forma parte de las acciones orientadas a ordenar el sistema.
Asfura también llamó a dejar atrás las confrontaciones entre bandos políticos, al considerar que el país necesita generar condiciones para atraer inversión extranjera.
El mandatario advirtió que Honduras enfrenta presiones económicas adicionales por el comportamiento internacional de los combustibles, que podría provocar nuevos problemas económicos.
A ello sumó los efectos de la sequía, que encarecen la canasta básica, afectan el transporte y dificultan el desarrollo económico.
En materia de salud, Asfura fue consultado sobre las operaciones destinadas a reducir la mora quirúrgica y pidió a los periodistas verificar directamente los avances del Gobierno.
“Vayan a preguntar cuántas operaciones van y se darán cuenta que estamos avanzando”, expresó.
El presidente destacó que se avanza con las operaciones oftalmológicas en el Hospital San Felipe y aseguró que hay suficientes médicos para cubrir las cirugías.
Indicó que con el proyecto piloto se realizaron 360 operaciones quirúrgicas y que, mediante el call center, se está agendando la atención de pacientes.
También anunció que vendrán varias licitaciones para la compra de equipo en hospitales públicos.
Asfura solicitó a los medios de comunicación revisar la información disponible en el portal de transparencia de la Secretaría de Salud, con el fin de verificar los precios de las cirugías.
En otro tema, el mandatario informó que el Gobierno compró una lancha ambulancia para la distribución de medicamentos en el departamento de Gracias a Dios.
Además, adelantó que se contempla adquirir un helicóptero-ambulancia para atender necesidades en La Mosquitia.
El llamado presidencial coloca nuevamente las reformas eléctricas como una prioridad del Ejecutivo, en medio de negociaciones legislativas, cuestionamientos sobre la administración de la ENEE y presiones económicas que, según Asfura, obligan a tomar decisiones para evitar que la crisis energética siga frenando la competitividad del país.












