Tegucigalpa, Honduras. – El presidente Nasry Asfura recibió este jueves al subsecretario de Estado para Asuntos Económicos, Energéticos y Empresariales de Estados Unidos, Caleb Orr, en una reunión que apuntó tanto a fortalecer los lazos bilaterales como a abrir puertas para inversión en sectores estratégicos del país.
La delegación estadounidense, que llegaba de El Salvador, incluyó al director ejecutivo de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), Ben Black; la encargada de negocios de la embajada estadounidense, Colleen A. Hoey, y la canciller hondureña, Mireya Agüero.
«Acabamos de terminar unas pláticas con los enviados especiales del gobierno americano y tocamos varios temas: puertos, aeropuertos, energía, infraestructura, carreteras, inversión y, lógicamente, también narcotráfico, trata de personas, seguridad y migración», destacó Asfura tras la reunión. El presidente enfatizó que los funcionarios de la Administración de Donald Trump “se comprometieron” a respaldar iniciativas para atraer inversión y expresaron confianza en el rumbo del país.
Asfura no escondió su visión estratégica: calificó a Estados Unidos como el “socio comercial más importante” de Honduras e insistió en que existe “un camino por delante” repleto de oportunidades de cooperación mutua. Sin embargo, templó expectativas. Las grandes inversiones no llegan de la noche a la mañana, advirtió, aunque reiteró su compromiso para posicionar a Honduras como un destino competitivo.
En el encuentro, el mandatario expuso a la delegación estadounidense los proyectos de ley energética que impulsará su gobierno, así como cambios al Código Penal, reformas contra la extorsión y el narcotráfico, y medidas orientadas a fortalecer la seguridad jurídica y política.
«Les explicamos las nuevas leyes que van a venir en energía, nuestras reformas a leyes como el Código Penal, extorsión, narcotráfico, la seguridad jurídica y la seguridad política del país», precisó.
El presidente también mencionó las negociaciones en torno a la Cuenta del Milenio y las gestiones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como “pasos firmes” en la ruta hacia el desarrollo económico nacional.






