Tegucigalpa, Honduras.— Al filo de la madrugada de este jueves, Nasry Asfura recuperó la delantera en la contienda presidencial con una ventaja mínima pero simbólicamente crucial sobre Salvador Nasralla, en lo que ya se consolida como la elección más ajustada en la historia democrática de Honduras.
Según el último corte oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE) a las 2:40 p.m. de este jueves, con 16,532 actas procesadas (86.32% del total), Asfura del Partido Nacional acumula 1,113,570 votos (40.25%), mientras que Nasralla del Partido Liberal registra 1,090,151 sufragios (39.40%), lo que representa una diferencia de apenas 23,419 votos.
La tendencia ha oscilado en los últimos días: Nasralla llegó a superar a Asfura brevemente, pero el regreso del nacionalista al primer lugar reaviva la tensión en una jornada electoral que ya entra en su cuarto día de escrutinio sin un resultado oficial.
Un factor clave en esta incertidumbre son las 2,341 actas con inconsistencias que aún deben ser revisadas por el CNE. Estos documentos, provenientes en gran parte de zonas rurales y departamentos como Lempira, Intibucá y Gracias a Dios, podrían inclinar definitivamente la balanza.
A pesar del clima de expectativa, ambos candidatos han pedido prudencia y respeto por el proceso, aunque sus equipos han declarado victoria basándose en sus propios conteos internos de “100% de las actas”, lo que ha generado confusión en la opinión pública.
Analistas políticos coinciden en que esta elección evidencia la urgencia de reformas estructurales, como la implementación de una segunda vuelta presidencial, para evitar crisis de legitimidad y reducir la polarización en comicios futuros.
Mientras tanto, Honduras amanece nuevamente en vilo, con millones de ciudadanos pendientes de cada actualización del CNE, en una carrera que podría definirse voto a voto.




