Tegucigalpa, Honduras. – El presidente hondureño Nasry Asfura sostendrá un encuentro con su par estadounidense Donald Trump en su residencia particular de Mar-a-Lago en febrero próximo, en lo que representaría el primer encuentro bilateral de alto nivel desde la toma de posesión del mandatario hondureño.
De acuerdo a fuentes confiables, el encuentro entre ambos mandatarios busca fortalecer los lazos entre sus naciones, así como el acercamiento personal entre los presidentes que durante la campaña electoral mantuvieron comunicación constante.
Trump apoyó durante la campaña electoral a Asfura, señalando en varios mensajes en su red social Truth Social que era el único candidato con quien podría trabajar, marcando una clara preferencia sobre sus competidores Salvador Nasralla y Rixi Moncada.
El encuentro en Mar-a-Lago, la residencia de Trump ubicada en el estado de Florida, se conoce como la «Casa Blanca del sur» de Estados Unidos, ya que el mandatario estadounidense suele recibir allí a colegas y altos funcionarios de otras potencias en el marco de negociaciones delicadas, como el caso de la guerra Rusia-Ucrania, otorgando al encuentro un carácter de importancia estratégica.
Antes de asumir el poder, Asfura viajó a Washington el 15 de enero, sosteniendo encuentros con altos funcionarios de la administración como los secretarios de Estado, Marco Rubio; Defensa, Pete Hegseth; Comercio, Howard Lutnick; y el Representante Comercial, Jamieson Greer, además de ejecutivos del BM y BID.
Actualmente los dos gobiernos anunciaron que iniciarán negociaciones para la firma de un Acuerdo de Comercio Recíproco, que permitirá a Honduras equipararse en términos comerciales con sus vecinos Guatemala y El Salvador que firmaron sendos convenios reduciendo aranceles que actualmente afectan productos hondureños con 10% general y 25% para arneses de autopartes.
Con la llegada de Asfura al poder, Honduras vuelve a alinearse a la política exterior con Estados Unidos, ya que la pasada administración de la presidenta Xiomara Castro mantuvo fricciones permanentes con Washington y se había acercado a China, Rusia, Venezuela, Cuba y Nicaragua, las «bestias negras» para el gobierno estadounidense bajo Trump.
En Estados Unidos residen casi dos millones de hondureños que envían a Honduras más de 10 mil millones de dólares en remesas, que constituyen el 25% del producto interior bruto, evidenciando la importancia estratégica de mantener buenas relaciones bilaterales que protejan a esta diáspora.
Washington es el principal socio comercial de Honduras y más del 40% de las exportaciones se dirigen al mercado norteamericano, especialmente del sector maquila que emplea más de 300,000 hondureños y que se vería beneficiado por la reducción arancelaria que se negocia.
Entre los temas de interés de Honduras está que se renueve el Estatus de Protección Temporal (TPS), el cual fue cancelado por la administración Trump en su primer mandato y se encuentra suspendido por una decisión judicial. Más de 50 mil hondureños se encuentran en incertidumbre sobre el futuro del TPS en suelo estadounidense, considerando que Trump ha sido duro con políticas migratorias.
El encuentro en Mar-a-Lago permitirá a Asfura abordar directamente con Trump temas sensibles como el TPS, las deportaciones, la cooperación en seguridad, el combate al narcotráfico, y la inversión estadounidense en Honduras, aprovechando la buena relación personal establecida durante la campaña electoral.
La reincorporación de Honduras al CIADI, el compromiso de «blindar» la extradición, y el distanciamiento de gobiernos como Venezuela y Nicaragua representan señales que el gobierno de Asfura ha enviado a Washington para consolidar el realineamiento estratégico tras cuatro años de gestión Castro.
El respaldo de Trump contrasta con el distanciamiento que caracterizó relaciones durante el gobierno de Castro, quien recibió críticas del entonces expresidente republicano por sus vínculos con el eje bolivariano y su acercamiento a China que incluyó ruptura con Taiwán en marzo 2023.






