Tegucigalpa, Honduras. – El proceso electoral hondureño se está deteriorando a un ritmo preocupante. Esa es la advertencia lanzada por Carlos Hernández, director de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), quien denunció la existencia de «ataques sistemáticos y aparentes intentos de ciertos sectores por socavar la democracia».
– Su director, Carlos Hernández, señaló la judicialización del proceso y la preocupante pasividad de las Fuerzas Armadas como factores de riesgo, mientras anunciaba un despliegue masivo de observadores para defender el voto el día de las elecciones.
Hernández identificó varios focos de riesgo que están minando la confianza en las próximas elecciones. Entre ellos, destacó la controvertida participación del Ministerio Público en asuntos electorales, la «judicialización del proceso» y la actuación de líderes institucionales que, a su juicio, va en contra de los principios democráticos regionales.
En este contexto, el titular de la ASJ aplaudió el reciente comunicado de Transparencia Internacional, viéndolo como un respaldo a las preocupaciones locales. «Valoramos mucho el comunicado […]. Es muy positivo que su presidente haya visitado Honduras […] y haya conocido de manera directa las preocupaciones existentes sobre la democracia en nuestro país», afirmó.
Hernández también dirigió una crítica directa al papel de las Fuerzas Armadas, acusándolas de insistir en asumir funciones que no les corresponden constitucionalmente, a pesar de los llamados de la sociedad civil y de las propias autoridades electorales para que se limiten a su rol de apoyo técnico.
Frente a este panorama de incertidumbre, la ASJ anunció que no será un espectador pasivo. Hernández reveló que, a través de la Red de Defensa para la Democracia, llevan meses preparando un masivo operativo de observación electoral.
«Estamos listos para el día de las elecciones, con miles de personas distribuidas en los 298 municipios y 18 departamentos, comprometidas a observar, participar y defender el voto de los hondureños», aseguró. Con esta movilización ciudadana, la ASJ busca ser un contrapeso activo para garantizar la transparencia y proteger la voluntad popular en un momento que consideran «crucial» para el futuro del país.




