Tegucigalpa, Honduras. – La crisis que atraviesa Honduras no se resolverá con discursos populares ni con presencia constante en redes sociales, sino con decisiones profundas, técnicas y, en muchos casos, difíciles de asumir políticamente.
Así lo planteó el director ejecutivo de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández, al lamentar que la cultura política hondureña continúe privilegiando la popularidad por encima de la capacidad, la responsabilidad pública y la adopción de medidas necesarias para enfrentar los problemas estructurales del país.
Hernández cuestionó que muchos diputados, especialmente algunos de reciente ingreso al Congreso Nacional, parezcan más concentrados en proteger su imagen pública que en impulsar reformas de verdadero impacto nacional.
A su criterio, existe temor a promover decisiones que puedan generar desgaste político, aunque sean necesarias para corregir problemas acumulados durante años.
El representante de ASJ reconoció que el actual Congreso ha mantenido una intensa actividad legislativa y que, en sus primeros meses, ha superado en productividad al anterior.
Sin embargo, advirtió que aprobar más iniciativas no necesariamente significa legislar mejor ni transformar la realidad del país.
Para Hernández, el desafío no está solo en la cantidad de leyes aprobadas, sino en la calidad, profundidad y utilidad de esas reformas frente a las necesidades urgentes de la población.
Entre los temas que requieren decisiones inmediatas mencionó la reforma del sistema energético, especialmente para reducir las pérdidas y combatir el robo de energía.
También señaló la necesidad de reorganizar el sistema educativo mediante un censo funcional del personal docente, a fin de conocer con mayor precisión la realidad del sector.
Hernández agregó que otro punto clave es fortalecer la transparencia en el uso de los recursos públicos, especialmente en áreas sensibles como compras estatales, inversión y gestión institucional.
El director ejecutivo de ASJ también cuestionó que proyectos como la Ley de Empleo no hayan alcanzado los resultados esperados, debido a la falta de consenso y consultas durante su elaboración.
A su juicio, las reformas que buscan resolver problemas nacionales deben construirse con evidencia, diálogo y participación de los sectores involucrados, no únicamente desde cálculos políticos.
En materia electoral, Hernández expresó preocupación por el alcance de las reformas aprobadas hasta ahora.
Consideró que los cambios son insuficientes para garantizar procesos transparentes en las próximas elecciones, por lo que instó a los legisladores a debatir modificaciones de fondo que fortalezcan la democracia y devuelvan confianza al sistema electoral.
El representante de ASJ aseguró que la organización ha presentado propuestas al Congreso Nacional para mejorar la calidad de la labor legislativa.
Además, indicó que han ofrecido apoyo técnico a los diputados mediante el acceso a expertos nacionales e internacionales, con el propósito de contribuir a la elaboración de proyectos de ley sustentados en evidencia.
Hernández insistió en que Honduras necesita legisladores dispuestos a asumir costos políticos cuando se trata de tomar decisiones indispensables para el país.
A su criterio, la ciudadanía también debe elevar el nivel de exigencia hacia sus representantes.
Por ello, hizo un llamado a demandar mayor rendición de cuentas y a exigir iniciativas enfocadas en la generación de empleo, el combate a la corrupción, la transparencia en las compras públicas y el fortalecimiento de instituciones clave.
Para ASJ, el Congreso debe dejar de medir su éxito únicamente por la cantidad de decretos aprobados o por el aplauso inmediato en redes sociales.
El verdadero reto, según Hernández, es impulsar reformas capaces de responder a la crisis nacional, aunque estas no siempre resulten populares para quienes aspiran a conservar o ampliar su capital político.













