Tegucigalpa, Honduras. – La lucha contra la corrupción en Honduras no está frenada por falta de leyes ni de instituciones, sino por ausencia de voluntad política y planificación, afirmó el director de Transparencia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Juan Carlos Aguilar.
El representante de la ASJ cuestionó la gestión del Tribunal Superior de Cuentas (TSC), al señalar que no existe justificación para que, pese a manejar un presupuesto superior a los mil millones de lempiras, solo haya remitido cinco expedientes por enriquecimiento ilícito al Ministerio Público en los últimos cuatro años.
Aguilar recordó que el país cuenta con institucionalidad, marco legal, funcionarios y recursos para combatir la corrupción, pero sostuvo que esos elementos no se traducen en resultados.
Según explicó, el presupuesto anual del TSC rondaba los 500 millones de lempiras y este año recibió un incremento similar, sin que ese aumento se refleje en más auditorías, mayor fiscalización o mejores investigaciones.
Para Aguilar, el Tribunal Superior de Cuentas ha sufrido un deterioro institucional durante la última década.
Ese desgaste, dijo, se evidencia en la escasa cantidad de auditorías, la falta de criterios claros para fiscalizar el uso de los recursos públicos y el limitado envío de responsabilidades penales, civiles y administrativas a las instancias correspondientes.
A su juicio, esa debilidad afecta todo el sistema nacional de combate a la corrupción.
El director de Transparencia de ASJ también señaló que la recién aprobada Estrategia Nacional Anticorrupción todavía no funciona de manera operativa.
Indicó que el comisionado presidencial encargado de coordinarla no ha articulado el trabajo entre las instituciones de control.
Aguilar agregó que no solo el TSC debe mejorar su desempeño. También el Ministerio Público, el Poder Judicial, la Procuraduría General de la República y otros entes deben fortalecer su papel si el país quiere obtener resultados reales.
El representante de la ASJ advirtió además que Honduras continúa sin acceder a los fondos de la Cuenta del Milenio, debido a debilidades en transparencia, compras públicas y fortalecimiento institucional.
Sostuvo que el país necesita mejorar sus mecanismos de control, profesionalizar la administración pública y aplicar la ley de forma imparcial para recuperar confianza internacional y acceder a recursos no reembolsables destinados al desarrollo.
Como ejemplo de reformas posibles, Aguilar mencionó el sistema de compras públicas de República Dominicana, donde una entidad independiente administra las contrataciones mediante herramientas tecnológicas que reducen los riesgos de corrupción.
En contraste, afirmó que en Honduras persisten el clientelismo, la improvisación y la falta de independencia institucional.
Para Aguilar, esos factores siguen bloqueando resultados concretos en la lucha anticorrupción, pese a los recursos disponibles y al discurso público a favor de la transparencia.












