Tegucigalpa, Honduras. – La Policía Nacional necesita mantener mecanismos permanentes de evaluación, control y supervisión para prevenir riesgos de corrupción dentro de sus estructuras, advirtió el director ejecutivo de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández.
El representante de ASJ, quien años atrás integró la comisión depuradora policial, señaló que el país no debe limitarse a hablar de una nueva depuración, sino fortalecer los mecanismos creados durante el proceso de transformación institucional.
Entre esas herramientas mencionó la Dirección de Asuntos Disciplinarios Policiales (DIDAPOL), instancia que, según lamentó, se ha debilitado en los últimos años.
“Los órganos de seguridad tienen que estar de manera constante evaluándose y también tratando de identificar los riesgos de corrupción”, expresó Hernández.
A su criterio, la lucha contra la corrupción policial no puede depender únicamente de acciones aisladas o reactivas, sino de procesos sostenidos que permitan detectar a tiempo comportamientos irregulares dentro de la institución.
Hernández reconoció que la actual Secretaría de Seguridad ha mostrado interés en fortalecer los controles internos, especialmente la unidad de Asuntos Internos.
Sin embargo, insistió en que también debe existir una instancia externa e independiente encargada de supervisar la conducta policial y garantizar mayor credibilidad en los procesos de control.
El director de ASJ respaldó además la aplicación de pruebas toxicológicas a los agentes, al recordar que la legislación vigente contempla sanciones e incluso la separación del cargo para quienes consuman drogas o presenten incrementos patrimoniales injustificados.
Hernández recomendó que este tipo de evaluaciones se realicen de manera periódica, al menos cada seis meses, como parte de un sistema preventivo orientado a proteger la transparencia institucional.
Para el representante de ASJ, fortalecer los controles internos y externos es clave para recuperar la confianza ciudadana y evitar que la corrupción vuelva a debilitar a los cuerpos encargados de garantizar la seguridad en Honduras.













