Tegucigalpa, Honduras. – El director ejecutivo de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández, pidió honestidad al analizar la pobreza en Honduras y advirtió que el país enfrenta una profunda contradicción entre sus indicadores macroeconómicos y la realidad que viven miles de familias.
Durante el cierre de la presentación del informe Estado de País 2026, Hernández señaló que Honduras muestra números macroeconómicos relativamente estables, pero esa estabilidad no se traduce en prosperidad ni bienestar para la mayoría de la población.
“Hablamos de una Honduras que crece, pero que no prospera. De una Honduras con números macroeconómicos razonables, pero donde miles de familias siguen enfrentando enormes dificultades para salir adelante”, expresó.
El representante de ASJ cuestionó además cualquier intento de manipular, maquillar o suavizar los indicadores sociales para proyectar una realidad más favorable de la que experimentan los ciudadanos en su vida diaria.
“Si manipulamos los datos o intentamos engañarnos, terminamos creyendo que hemos mejorado cuando la realidad es distinta”, manifestó Hernández.
El informe presentado por la organización expone que, pese a la estabilidad de algunos indicadores económicos, persisten altos niveles de pobreza, inseguridad alimentaria, dependencia de remesas y debilidades estructurales que limitan el desarrollo del país.
En ese contexto, tanto representantes del Gobierno como de la sociedad civil coincidieron en la necesidad de mantener espacios de diálogo para enfrentar los desafíos económicos y sociales de Honduras.
Durante la presentación, el ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, junto a miembros de la ASJ, destacó que la construcción de soluciones requiere la participación conjunta del Estado, la empresa privada, la academia, la cooperación internacional y la ciudadanía.
Para ASJ, el reto nacional ya no consiste únicamente en sobrevivir a las crisis, sino en diseñar políticas públicas capaces de generar bienestar permanente, reducir la pobreza de forma sostenida y abrir oportunidades reales para la población.
“Sobrevivir ya no es suficiente. El reto ahora es construir un país que genere bienestar, oportunidades y prosperidad para todos los hondureños”, concluyó Hernández.
El mensaje de la organización apunta a que Honduras debe dejar de conformarse con estabilidad estadística y avanzar hacia una economía que impacte directamente en los hogares, especialmente en aquellos que enfrentan dificultades para alimentarse, acceder a empleo formal y cubrir sus necesidades básicas.
La ASJ insistió en que reconocer la magnitud real de la pobreza es el primer paso para construir soluciones responsables, medibles y sostenibles.







