Tegucigalpa, Honduras. – La deuda de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) necesita un plan urgente de reestructuración, acompañado de una política integral que ordene el sector y evite que las pérdidas continúen, planteó Edgar Aguilar, especialista de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
Aguilar señaló que cualquier transformación debe incluir una estrategia clara de electrificación para atender a más de un millón de hondureños que todavía no tienen acceso a la energía eléctrica.
La propuesta cobra mayor relevancia ante el próximo cambio tarifario y la posibilidad de un incremento vinculado con la dependencia de combustibles fósiles y sus elevados precios.
Frente a ese escenario, el especialista consideró necesario mantener subsidios, pero pidió que estos lleguen realmente a las personas con mayor necesidad.
“Lo que el país necesita es que nosotros, como usuarios, tengamos un servicio de buena calidad a bajo costo”, manifestó.
Aguilar también exhortó a los diputados a continuar la discusión de las reformas de forma constructiva, sin caer en campañas de desinformación, y avanzar hacia el ordenamiento de la empresa y del sector energético.
Según explicó, uno de los elementos de la iniciativa es que la ENEE y las tres empresas que surgirían mantengan al Gobierno como accionista del 100 %, pero operen bajo un régimen comercial.
A su criterio, ese modelo permitiría reducir la influencia política sobre la administración de la estatal y dar mayor espacio a personal técnico.
El objetivo, agregó, es conservar una ENEE pública, someterla a un régimen de competencia comercial y permitir que sus resultados sean vigilados por los distintos sectores, los medios de comunicación y la población hondureña.













