Lepaera, Lempira. – El Ministerio Público por medio de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) ejecutó la captura para fines de extradición del hondureño Mario Roberto Flores Mejía, quien enfrenta cargos por asesinato, secuestro, agresión incidente y delitos relacionados, siendo localizado escondido en una montaña en Lepaera, Lempira tras más de 25 años prófugo de la justicia estadounidense.
El extraditable conocido con alias de «Alexis Flores», «Alex Contreras» y «Carlos» fue ubicado a raíz de trabajos de inteligencia por el Equipo Fiscal Contra el Microtráfico de Drogas y del Centro Antipandillas Transnacional (CAT) adscrito a la ATIC, tras solicitud judicial del Estado de Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos.
En el año 2007 el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) catalogó al hondureño como uno de los 10 criminales más buscados, ofreciendo recompensa de 250 mil dólares a quien brindase información que condujera a su captura, evidenciando gravedad de las imputaciones y peligrosidad del fugitivo.
Los cargos que se le imputan a Flores Mejía están relacionados al secuestro y asesinato de una menor de edad de cinco años hecho ocurrido el 29 de julio del año 2000, cuyo cadáver fue encontrado envuelto en bolsas el 3 de agosto, cinco días después del crimen, con reportes policiales afirmando que la menor tenía signos de abuso sexual.
Esta captura responde a un trabajo conjunto entre el Ministerio Público y agencias de investigación de Estados Unidos que tienen especial interés en el caso por la gravedad de las imputaciones y por la peligrosidad del extraditable, prófugo de la justicia norteamericana desde más de 25 años evadiendo órdenes de captura internacional.
El MP subrayó que continuará reforzando estas colaboraciones con la justicia de Estados Unidos que requieren a compatriotas que han infringido la ley en aquel país, además de fortalecer la seguridad en Honduras mediante trabajo coordinado con agencias internacionales de investigación criminal.
La captura se suma a la lista de más de 60 hondureños que han sido entregados a Estados Unidos por delitos diversos desde 2014, consolidando cooperación bilateral en materia de seguridad que el gobierno de Nasry Asfura busca fortalecer tras encuentro con Donald Trump donde acordaron «estrecha colaboración» contra cárteles y deportación de criminales.



