Tegucigalpa, Honduras. – Un caso de aparente ingeniería social terminó en una estafa bancaria de más de 586 mil lempiras y abrió una investigación contra seis personas señaladas como presuntas receptoras e intermediarias del dinero.
La Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) informó avances en las diligencias por los delitos de acceso no autorizado a sistemas informáticos y estafa, en perjuicio del ciudadano René Augusto Gamero Almendares.
Según el comunicado del Ministerio Público, la víctima había recibido un préstamo de 450 mil lempiras en su cuenta de ahorros. Días después, al encontrar la cuenta bloqueada, recibió una llamada en la que le solicitaron su usuario y código de token bajo el argumento de que eran necesarios para desbloquear el servicio.
Con esa información, los responsables ingresaron al sistema y realizaron 17 transferencias no autorizadas en apenas 41 minutos, por un monto total de 586,579 lempiras.
El dinero fue enviado hacia cuentas de distintas instituciones financieras del país.
Como parte de la trazabilidad financiera y digital, la ATIC identificó a seis personas bajo investigación: Cheryl Ubaldina Soto Ponce, Elvin Ernesto Osorto Galo, Elsa Alejandra Fúnez Aguilar, Emma Yaneth Torres Hernández, Gloria Mabel Rivera Medina y Guillermo Exsal Ferrera Díaz.
De acuerdo con el Ministerio Público, los investigados habrían actuado bajo el patrón conocido como “mulas financieras”, utilizado para mover dinero de origen ilícito mediante cuentas bancarias de terceros, generalmente a cambio de una comisión.
Las diligencias buscan establecer cómo se obtuvo el acceso a la información bancaria, cuál fue la ruta completa del dinero y qué nivel de participación tuvo cada una de las personas investigadas.
El caso se investiga por los delitos de acceso no autorizado a sistemas informáticos, estafa, receptación y asociación para delinquir.
Ante lo ocurrido, el Ministerio Público alertó a la población sobre los fraudes bancarios realizados mediante llamadas telefónicas.
La institución recordó que los bancos no solicitan por teléfono usuarios, contraseñas ni códigos de token. En caso de problemas con una cuenta, recomendó acudir directamente a la agencia bancaria o comunicarse únicamente mediante canales oficiales.
También advirtió que prestar cuentas bancarias a terceros puede generar responsabilidades penales, especialmente si son utilizadas para recibir o mover fondos de origen ilícito.













