Tegucigalpa, Honduras. – Tras una noche que cambió la historia política y judicial de Honduras, la bancada del Partido Liberal salió este lunes a explicarle al país las razones que la llevaron a respaldar el juicio político contra el Fiscal General suspendido, Johel Zelaya, en un comunicado que busca blindar su decisión de cualquier lectura revanchista y colocarla en el terreno estrictamente institucional.
El argumento central del partido es claro: las actuaciones de Zelaya al frente de la Fiscalía General generaron una preocupación profunda por su incompatibilidad con la legalidad, la objetividad, la proporcionalidad y la imparcialidad, principios que los liberales consideran irrenunciables para el ejercicio del cargo más importante del sistema acusador del Estado hondureño.
En ese sentido, el comunicado apunta directamente a las citaciones y acciones investigativas que el fiscal promovió contra las consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE) durante el proceso electoral, señalando además la intervención de las instalaciones del órgano electoral en momentos que la bancada calificó como críticos para la integridad y continuidad del proceso comicial.
A esto sumaron otro señalamiento de peso: Zelaya formuló acusaciones públicas sin observar plenamente el debido proceso, sustentándose en elementos probatorios de naturaleza no verificada, una práctica que los legisladores liberales consideraron inaceptable desde la primera magistratura de la Fiscalía.
La bancada cerró su pronunciamiento con un llamado a leer el momento político con madurez institucional: «La coyuntura actual no debe ser interpretada bajo una lógica de confrontación política, sino como una situación de carácter institucional», subrayando que su voto esta noche no fue un acto de alineación partidaria sino una respuesta a hechos concretos que, a su juicio, justificaban plenamente la aplicación del primer juicio político en la historia democrática de Honduras.






