Tegucigalpa, Honduras. – A punto de cumplirse los primeros 100 días del Gobierno del presidente Nasry Asfura, la bióloga genetista Carolina Alduvín ofreció este viernes un balance que no encuentra mucho que celebrar en materia ambiental, científica y productiva: improvisación en la agenda verde, incendios forestales que se podían haber prevenido, el cierre cuestionado de una institución científica y una agricultura que sigue atada al calendario de lluvias en un país que ya recibe alertas de sequía para los próximos meses.
«La agenda ambiental sigue siendo débil, se ha improvisado mucho y no hay políticas sólidas de protección a los recursos naturales», afirmó la especialista durante una entrevista, señalando que pese a las alertas tempranas sobre la temporada de incendios forestales, no se ejecutaron suficientes acciones de prevención, situación que ahora mantiene a Honduras bajo una intensa bruma contaminante que afecta la calidad del aire en varias regiones del país. La débil institucionalidad ambiental, según Alduvín, es una herencia estructural que el actual gobierno tampoco ha logrado corregir en sus primeros meses.
La ciencia que se borró sin consultar
Uno de los señalamientos más contundentes de la especialista apunta al cierre del Centro de Ciencia y Tecnología, una decisión que Alduvín calificó de retroceso tomado «sin consulta previa» y sin la evaluación minuciosa que una medida de ese impacto requería. «Siempre hemos estado rezagados en ciencia y tecnología, y aunque había señalamientos de mal manejo, se debió hacer una evaluación minuciosa y fortalecer esa área, no desaparecerla», expresó, en una crítica que apunta a la tendencia de resolver problemas de gestión eliminando instituciones en lugar de reformarlas.
La bióloga indicó que desde la Coalición Ambiental de Honduras, de la cual es miembro, existe disposición para colaborar con la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) y el Instituto de Conservación Forestal (ICF) en temas como manejo de áreas protegidas, tráfico de fauna, vida silvestre y mitigación del cambio climático, en una oferta de articulación que el Gobierno debería aprovechar ante la debilidad institucional que la propia experta señala.
La trampa de la lluvia
En materia agrícola, Alduvín lanzó una advertencia que conecta directamente con la alerta que Copeco emitió esta semana sobre el Fenómeno El Niño y su impacto sobre las cosechas de 2026: Honduras carece de inversión en sistemas de riego y cosechadoras de agua, dejando a los productores completamente dependientes del ciclo de lluvias en un país donde la sequía es una amenaza recurrente y predecible. «Los productores siguen dependiendo únicamente del ciclo de lluvias y eso podría llevarnos a una inseguridad alimentaria mayor a la existente», advirtió.
Como alternativa, la especialista recomendó fortalecer el uso de cultivos biotecnológicos resistentes a plagas y sequías, señalando que Honduras ya tuvo experiencias positivas desde 2013 con semillas mejoradas de alto rendimiento. «Son semillas más costosas, pero producen más, resisten mejor y reducen pérdidas. Los agricultores notaron inmediatamente los resultados positivos», explicó Alduvín, quien sugirió además crear subsidios o programas de financiamiento para facilitar el acceso de los pequeños productores a ese tipo de tecnología, eliminando el factor precio como barrera de entrada.
Los 100 días que no convencen
Sobre el balance de la gestión Asfura, la bióloga no encontró suficientes razones para el optimismo ciudadano: existe descontento por la falta de resultados concretos, un gabinete aún incompleto y el nombramiento de funcionarios cuestionados, en un arranque que la especialista describió como insuficiente para las expectativas que generó el cambio de gobierno.
No obstante, Alduvín reconoció como positiva la aprobación de la Ley de Empleo Parcial y expresó expectativas sobre la llegada de inversiones y proyectos de infraestructura, aunque con una condición: «El desarrollo no debe limitarse al bacheo, sino enfocarse en grandes obras y en garantizar seguridad jurídica para atraer inversión privada tanto nacional como extranjera», en un llamado a que la ambición del Gobierno esté a la altura de los problemas que Honduras tiene pendientes.






