Tegucigalpa, Honduras. – A solo 48 horas de la instalación de la junta provisional del Congreso Nacional programada para el 21 de enero, los representantes del Partido Nacional y Partido Liberal se reunirán este lunes por segunda vez sin haber alcanzado aún consensos definitivos para la integración de la junta directiva del Legislativo para el periodo 2026-2030.
Las dos instituciones políticas centenarias acordaron continuar con este proceso de diálogo, reconociendo implícitamente que el tiempo apremia y que las fechas clave están prácticamente encima sin que se haya logrado un acuerdo sobre la composición del órgano que dirigirá el Poder Legislativo durante los próximos cuatro años.
La diputada Lissi Cano confirmó este domingo que «las conversaciones y los diálogos continuarán este lunes» para evaluar los avances, aunque evitó dar detalles sobre los puntos de fricción que mantienen estancadas las negociaciones entre el bipartidismo.
La legisladora nacionalista fue enfática al señalar que el próximo Congreso «debe ser de servicio al pueblo, de aprobación de leyes y no un circo como fue este Congreso Nacional que ya está por terminar», en una clara alusión crítica a la gestión del actual presidente del Legislativo, Luis Redondo, y su manejo del órgano legislativo.
El calendario político marca tres fechas cruciales que se cumplirán en los próximos días: el 21 de enero se instalará la junta provisional, el 23 la Junta Directiva en propiedad y el 25 la instalación del Congreso Nacional, para luego dar paso a la toma de posesión del presidente electo Nasry Asfura el 27 de enero.
Cano recordó que los 128 diputados electos deben estar «comprometidos con ese voto que le dio en las urnas», enfatizando que «el pueblo no quiere más odio, confrontación, la población quiere inversión, empleo«, en un llamado a dejar atrás las prácticas que caracterizaron al Congreso saliente.
La falta de acuerdos definitivos a estas alturas del proceso genera incertidumbre sobre la capacidad del bipartidismo para conformar una directiva consensuada que garantice la gobernabilidad del Legislativo, especialmente considerando que el Partido Liberal y el Partido Nacional deberán trabajar juntos para contrarrestar la presencia de Libertad y Refundación en el nuevo Congreso.
Las negociaciones de este lunes serán cruciales para determinar si ambas fuerzas políticas logran superar sus diferencias y presentar un frente unido antes de las fechas de instalación, o si las tensiones internas pondrán en riesgo la estabilidad del nuevo Poder Legislativo desde su inicio.


