Los Ángeles, EE.UU. – La cantante estadounidense Britney Spears vendió los derechos de su extenso catálogo musical a Primary Wave mediante un «acuerdo histórico» que podría ser similar al contrato de 200 millones de dólares que firmó Justin Bieber al vender su música, según informaron las revistas TMZ y Variety citando documentos legales.
La cantidad que Spears recibió en contraprestación no figura en el contrato firmado el pasado 30 de diciembre con su representante Cade Hudson, aunque fuentes señalan que la cantante «está contenta» con la venta y lo ha estado celebrando pasando tiempo con sus hijos tras cerrar la transacción con la editorial musical.
El acuerdo incluye éxitos como «Toxic», «…Baby One More Time», «Oops!… I Did It Again», «Circus», «Womanizer», «Gimme More» y «Stronger» entre otros, representando décadas de producción musical que consolidaron a Spears como ícono del pop durante finales de los 90 y primera década del 2000.
Según Variety, Sony Music poseía y controlaba los derechos de todo el catálogo musical de Spears, por lo que parece probable que vendiera también los derechos de sus regalías (pagos contractuales que recibe el titular de la propiedad), aunque detalles específicos de la estructura del acuerdo permanecen confidenciales.
Spears no ha publicado un álbum desde «Glory» en 2016 y no ha dado conciertos desde octubre de 2018 cuando cerró su gira «Piece of Me» con un último concierto en el Gran Premio de Fórmula 1 en Austin, Texas, retirándose de las actuaciones indefinidamente tras posponer residencia en Las Vegas.
La llamada «Princesa del Pop» se une a una creciente lista de artistas que han vendido sus catálogos musicales en los últimos años incluyendo grandes figuras como Bieber, Bruce Springsteen, Bob Dylan, Paul Simon, Shakira, KISS, Sting y Stevie Nicks, tendencia donde músicos monetizan décadas de trabajo mediante ventas multimillonarias a editoriales especializadas.



