Tegucigalpa, Honduras. – En una declaración contundente, el diputado Jorge Cálix aseguró que “el golpe electoral ya está en marcha” y acusó al oficialismo de orquestar un “Estado de terror” a menos de tres semanas de las elecciones del 30 de noviembre.
A través de sus redes sociales, Cálix denunció que la persecución contra los magistrados del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Miriam Barahona y Mario Flores, no responde a un interés de justicia, sino a un “plan meticuloso para quedarse en el poder sin votos”.
“Quieren meterlos presos para luego ir contra Cossette López”, afirmó, al advertir que quienes deberían ser garantes de un proceso limpio ahora son “mártires de la democracia” cuyas vidas y libertad están en riesgo.
El legislador vinculó su alerta con las críticas internacionales recibidas por Honduras durante el Examen Periódico Universal en Ginebra, donde más de 90 países cuestionaron al país por el régimen de excepción, la presión sobre autoridades electorales y la inseguridad de periodistas y defensores.
“Buscan destruir nuestra democracia”, sentenció Cálix, y lanzó un llamado urgente a los cuatro candidatos presidenciales de la oposición y a todos los sectores sociales a formar un Frente Único en defensa de la patria y la institucionalidad.
“¡Se quieren quedar a la fuerza, pero no se los vamos a permitir!”, cerró, en un mensaje que busca trascender las divisiones partidistas y convertirse en un grito común contra lo que describe como una “ejecución política disfrazada de justicia”.
Mientras el reloj electoral avanza, la advertencia de Cálix no solo es una denuncia: es una movilización. Y su consigna, clara: la democracia no se negocia, se defiende.




