Tegucigalpa, Honduras. – La absolución de Alexander Ardón en Honduras abrió un nuevo frente de presión contra el Ministerio Público, luego de que el jefe de bancada del Partido Liberal, Jorge Cálix, exigiera acciones penales contra el exalcalde de El Paraíso, Copán, por las confesiones que realizó ante tribunales de Estados Unidos.
Cálix cuestionó que Ardón haya quedado libre en el país tras ser absuelto en un proceso por lavado de activos, pese a que en cortes estadounidenses admitió su implicación en actividades de narcotráfico y su responsabilidad en el asesinato de más de 50 personas.
“Yo le exijo al Ministerio Público que actúe contra una persona que confesó haber matado a más de 50 hondureños. No puede ser que me digan que ese hombre que estuvo preso en EEUU y que confesó ser narcotraficante, lo dejen libre. Si tienen miedo, háganse a un lado”, expresó el congresista.
El reclamo del diputado se produce después de que Ardón fuera absuelto esta semana por la justicia hondureña en una causa por lavado de activos, proceso que, según la resolución judicial, no logró acreditar responsabilidad penal suficiente dentro del expediente sometido a juicio.
Sin embargo, para Cálix, la discusión no debe cerrarse con ese fallo, ya que las declaraciones rendidas por el propio exalcalde en Nueva York constituyen un elemento que debe ser considerado por las autoridades hondureñas.
El parlamentario sostuvo que las confesiones públicas de Ardón sobre delitos de alto impacto no pueden quedar sin respuesta penal en Honduras.
A su criterio, el Ministerio Público debe actuar de oficio y ejercer la acción correspondiente para garantizar justicia por las víctimas mencionadas en esas declaraciones.
Cálix remarcó que no se trata únicamente de la absolución por lavado, sino de los hechos que el exedil admitió ante la justicia estadounidense, donde colaboró como testigo en procesos vinculados al narcotráfico.
El diputado liberal insistió en que el país no puede permitir que una persona que reconoció crímenes graves permanezca sin enfrentar nuevas acciones judiciales en territorio hondureño.
Hasta el momento, el Ministerio Público no ha imputado a Alexander Ardón por las confesiones realizadas en cortes de Nueva York, donde admitió su participación en actividades criminales vinculadas al tráfico de drogas y asesinatos.
La exigencia de Cálix coloca nuevamente bajo debate la capacidad del sistema de justicia hondureño para actuar frente a hechos reconocidos en procesos internacionales, especialmente cuando esos hechos involucran víctimas hondureñas y delitos presuntamente cometidos en el país.
La absolución por lavado de activos representa un cierre favorable para Ardón en ese expediente específico, pero no elimina el peso político y judicial de sus propias declaraciones ante autoridades estadounidenses.
Por ello, el jefe de bancada liberal pidió que la Fiscalía no permanezca inmóvil y que, si existen funcionarios que no están dispuestos a proceder, se aparten del caso.
El señalamiento también incrementa la presión pública sobre el Fiscal General y las estructuras del Ministerio Público, que ahora enfrentan el cuestionamiento de por qué no se han presentado nuevas acciones penales contra un exalcalde que confesó delitos graves fuera del país.
Para Cálix, el mensaje debe ser claro: una absolución por lavado no puede convertirse en impunidad frente a confesiones de narcotráfico y asesinatos.
El caso de Alexander Ardón vuelve así al centro de la discusión nacional, no solo por su reciente libertad, sino por la pregunta que deja abierta su propio historial judicial: si Honduras tiene la voluntad y la capacidad de procesar penalmente hechos que él mismo reconoció ante la justicia de Estados Unidos.













