Tegucigalpa, Honduras. – El sector camaronero del sur de Honduras vuelve a poner la mirada en Taiwán como una posible salida a la crisis que ha golpeado con fuerza a pequeños productores, luego del cierre de más de 100 pequeñas empresas dedicadas a esta actividad.
El dirigente de la zona sur, Yader Rodríguez, afirmó este viernes que restablecer el comercio con Taiwán “es lo mejor que nos puede pasar”, al señalar que la pérdida de ese mercado afectó directamente los precios y la estabilidad del rubro.
Según Rodríguez, desde que Honduras rompió relaciones diplomáticas con Taiwán en 2023 y cerró el tratado comercial, comenzó una escalada de dificultades para las empresas camaroneras, especialmente las más pequeñas.
El dirigente sostuvo que, tras el cierre de ese mercado, el precio del camarón cayó y hasta ahora no ha logrado recuperarse.
A ese escenario se suma el impacto de la sequía, que también golpea la producción.
Rodríguez explicó que el camarón es un organismo vivo y que, sin lluvias, su comportamiento y crecimiento no son iguales, lo que termina afectando el rendimiento de las fincas.
Para los productores del sur, la combinación de menor precio, pérdida de mercado y condiciones climáticas adversas ha provocado un deterioro sostenido en la rentabilidad del sector.
En ese contexto, Rodríguez consideró que volver a la ruta comercial con Taiwán sería el mejor escenario para los camaroneros hondureños.
Honduras rompió relaciones con Taiwán para establecer vínculos diplomáticos con China, una decisión que modificó sus alianzas tradicionales y tuvo repercusiones en sectores exportadores como el camarón.
De acuerdo con el dirigente, la reapertura de ese comercio permitiría recuperar un mercado que históricamente representó una oportunidad para colocar la producción hondureña en mejores condiciones.
Taiwán, según lo planteado en el contexto de esta discusión, ha mostrado disposición para restablecer lazos y observa en el nuevo gobierno actitudes “amistosas”.
Sin embargo, un eventual acercamiento también podría generar tensiones con China, país que invirtió en infraestructura durante el gobierno anterior.
La nueva diplomacia hondureña enfrenta así el reto de buscar equilibrio entre atraer inversiones asiáticas y recuperar mercados estratégicos para sectores productivos golpeados.
Para los camaroneros del sur, la prioridad es más concreta: encontrar una salida comercial que permita levantar precios, sostener empleos y evitar que más pequeñas empresas sigan cerrando.












