Tegucigalpa, Honduras. – El relevo en la dirección de la Asociación de Municipios de Honduras (AMHON) terminó moviendo una pieza clave dentro del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA): Nelson Licona quedó fuera de la representación de la asociación municipal ante ese organismo de sociedad civil.
La decisión implica también el fin de su participación en el Comité Ejecutivo del CNA, instancia que Licona coordinaba desde octubre de 2025, cuando fue electo por la asamblea del organismo.
En aquella elección, Licona contó con el respaldo de la AMHON y de la Iglesia Católica, cuyo voto resultó decisivo para que asumiera la coordinación del Comité Ejecutivo.
Antes de llegar a esa posición, Licona se desempeñaba como director ejecutivo de la AMHON. También fue director del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop) durante el gobierno de Manuel Zelaya.
El cambio se originó tras la elección de una nueva junta directiva de la AMHON en marzo de este año. Luego, en junio, Licona fue removido de la dirección ejecutiva de la institución municipal, lo que automáticamente lo dejó fuera de la representación ante el CNA.
Su lugar será ocupado por Carlos Gunther Laínez, quien asumió recientemente la dirección ejecutiva de la AMHON y, por esa condición, pasará a integrar el Comité Ejecutivo del Consejo Nacional Anticorrupción.
Laínez se sumará a esa instancia junto a la directora ejecutiva del CNA, Gabriela Castellanos.
El nuevo representante también tuvo participación en la administración del expresidente Juan Orlando Hernández, donde coordinó el programa presidencial de Crédito Solidario.
La directora de la Federación de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo de Honduras (Foprideh), Melissa Elvir, consideró que este tipo de relevos forman parte de la dinámica institucional de las organizaciones que integran el CNA.
“Son cambios que se esperan en una organización que representa, que la asamblea se conforma por representantes de distintos sectores, pero esperamos que la labor del CNA no sea estigmatizada, ni tampoco sea un problema en los procesos de toma de decisión”, manifestó.
El movimiento abre una nueva etapa dentro del organismo, cuyo principal desafío, según analistas, será preservar la autonomía de sus investigaciones y sostener su credibilidad sin importar el partido político que se encuentre en el poder.













