Tegucigalpa, Honduras.— Los cuatro candidatos presidenciales con mayor presencia en la contienda electoral cerraron este fin de semana sus campañas políticas en distintos puntos del país, en una jornada intensa de movilización ciudadana y mensajes finales dirigidos a los más de seis millones de hondureños llamados a votar este domingo 30 de noviembre.
En Tegucigalpa, el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, reafirmó con contundencia: “Voy a ser el próximo presidente de Honduras”, ante una multitud que se congregó en el cierre de campaña en la capital.
Acompañado de su esposa, hijas, el candidato a alcalde del Distrito Central Juan Diego Zelaya —a quien llamó “Papi a la Orden”— y los aspirantes a diputados por Francisco Morazán, Asfura prometió “transformar y revolucionar a Honduras con los 298 municipios”.
“Los hondureños no van a aceptar ideologías fracasadas. Vamos a luchar de frente por la libertad y la democracia”, declaró, en una clara referencia al oficialismo. Junto a Zelaya, aseguró que formarán “un gran equipo” para rescatar la administración municipal y promover el desarrollo y el empleo.
Por su parte, en El Progreso, Yoro, el candidato del Partido Liberal, Salvador Nasralla, presentó una propuesta concreta de vivienda: “He conseguido casas que ustedes podrán comprar por 300 mil lempiras con tasa de interés baja”.
Subrayó que su experiencia técnica y económica le permite garantizar obras sin demagogia: “Hoy no están hablando con el narrador de fútbol, están hablando con el ingeniero. Yo sé lo que cuestan las obras”.
Nasralla insistió en que entró a la política no por necesidad, sino para demostrar que “con el pisto del presupuesto, Honduras puede convertirse en una potencia económica”.
En San Pedro Sula, la candidata del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, cerró su campaña con un discurso emocional y programático.
Afirmó que lleva “la sensibilidad, la conciencia y el compromiso de seguir adelante con la refundación”, y exaltó el legado de la presidenta Xiomara Castro: “Redució en más del 20 % los homicidios. Les duele a los narcos y a los golpistas que una mujer les deje ese legado”.
Además, lanzó un fuerte ataque al sector empresarial: “Esos 25 de las 10 familias hacen que los pequeños paguen préstamos con intereses del 80 %. No aceptamos esa injusticia. En el próximo período 2026-2030, todos pagarán impuestos y habrá cambio de leyes”.
Finalmente, en varios municipios de Cortés, el candidato del PINU-SD, Nelson Ávila, llamó a un “cambio definitivo” y aseguró que su partido representa una alternativa real. Criticó la violencia política: “Solo un partido que se da por perdedor busca generar temor con agresiones”. Reiteró que Honduras debe priorizar el trabajo en economía, salud y educación.
Con estos cierres, la campaña electoral 2025 llegó a su fin. Ahora, el país espera una jornada electoral que no solo definirá a sus próximos gobernantes, sino también el rumbo de su democracia, su economía y su estabilidad institucional.






