Tegucigalpa, Honduras. — Un nombre que durante años sonó como intocable en el Bajo Aguán ahora enfrenta la justicia. Adán Fúnez, exalcalde de Tocoa, fue capturado este martes 12 de mayo en una zona montañosa de Colón, señalado como presunto autor intelectual del asesinato del ambientalista Juan Antonio López.
La detención forma parte de la operación «Guardián del Ambiente», coordinada por la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida y la Policía Nacional.
Junto a Fúnez fueron detenidos Héctor Eduardo Méndez y Juan Ángel Ramos, también vinculados al crimen que conmocionó al movimiento ambientalista del país. Según confirmó Yuri Mora, portavoz del Ministerio Público, las diligencias continúan en distintas zonas de Colón mientras avanzan las investigaciones.
El asesinato de Juan López ocurrió la noche del 14 de septiembre de 2024, cuando fue emboscado por sujetos armados al salir de la iglesia San Antonio de Padua, en la colonia Fabio Ochoa de Tocoa. López era reconocido como defensor del medio ambiente, coordinador de la Pastoral Social de su parroquia, regidor municipal por el partido Libre y precandidato a la alcaldía. Pero su mayor impacto surgió de su lucha por proteger la Montaña de Botaderos Carlos Escaleras y los ríos Guapinol y San Pedro, amenazados por operaciones de la minera Inversiones Los Pinares.
Ese activismo lo convirtió en una figura incómoda para sectores de poder en la región. En 2018, fue encarcelado junto a otros defensores del río Guapinol, acusado de delitos como asociación ilícita y daños, en un caso ampliamente cuestionado por organismos de derechos humanos.
Entre agosto y octubre de 2022, pobladores y ambientalistas mantuvieron durante 88 días un campamento de resistencia contra las operaciones mineras, en una de las protestas ambientales más emblemáticas de Honduras.
La violencia contra quienes defienden el territorio ha dejado otras víctimas: Aly Domínguez, Jairo Bonilla y Oquelí Domínguez, también defensores ambientales vinculados a la lucha por el agua, fueron asesinados en medio de este conflicto.
Adán Fúnez, por su parte, mantenía una fuerte influencia política en Tocoa y otras zonas de Colón. Su nombre ya había aparecido en polémicas previas, como el denominado «narcovideo», donde presuntamente participó junto al exsecretario del Congreso Nacional, Carlos Zelaya, en una reunión con supuestos narcotraficantes que habrían negociado aportes para la campaña política de Libre en 2013.
Paralelamente a la captura, la Fiscalía Especial para la Transparencia y Combate a la Corrupción Pública ejecuta allanamientos en la alcaldía de Tocoa por una línea de investigación relacionada con supuestos actos de corrupción dentro de la administración municipal.
El caso de Juan López pasó a conocimiento del Tribunal de Sentencia con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción en Tegucigalpa. Para organizaciones nacionales e internacionales, la detención de Fúnez representa una prueba clave para las nuevas autoridades del sistema de justicia, encabezadas por el fiscal general Pablo Emilio Reyes Theodore, en un caso que simboliza la violencia estructural contra quienes defienden la tierra, el agua y el medio ambiente en Honduras.
Mientras las investigaciones continúan, la pregunta que queda abierta es si esta captura marcará un punto de inflexión en la protección de los defensores ambientales. Por ahora, el mensaje es claro: nadie está por encima de la ley, ni siquiera quienes durante años se consideraron intocables.













