Tegucigalpa, Honduras. – Con la carga de quien siente que fue sacrificado por quienes debieron protegerlo, el exministro de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), José Carlos Cardona, llegó este miércoles a los juzgados para enfrentar la resolución de la audiencia inicial en el caso «Chequesol» y aprovechó el momento para lanzar las declaraciones más explosivas que se han escuchado en torno a un escándalo que ya sacudió las bases del partido Libertad y Refundación (Libre) y que este día vuelve a ocupar el centro del debate político nacional.
Sin filtros y con la convicción de quien dice no tener nada que perder, Cardona apuntó directamente a la coordinación de Libre como la responsable de haber negociado su caída y la de otros funcionarios para proteger intereses políticos de mayor peso.
«Tal y como lo dije al fiscal, a él lo sacarán, sacarán a Marlon Ochoa, la coordinación de Libre ha negociado las cabezas de las personas. Los funcionarios somos fichas descartables. Yo nunca tuve responsabilidad», afirmó el exfuncionario, en una declaración que conecta su caso directamente con el proceso de juicio político que avanza en el Congreso Nacional y que sugiere una lógica de sacrificios calculados dentro de la cúpula del partido de gobierno saliente.
Las acusaciones de Cardona no se detuvieron en la dirección partidaria. El exministro también dirigió sus dardos contra el propio Ministerio Público, al que acusó de haber manipulado los tiempos del proceso en su perjuicio: «Yo renuncié para que me investigaran y el mismo Ministerio Público no me dejó declarar.
Esto se pudo resolver de forma administrativa pero no quisieron, pospusieron las audiencias para favorecer la campaña de la diputada que se reelegía en Copán», denunció, en referencia directa a la diputada Isis Cuéllar, su coimputada en el caso y figura central del escándalo.
Para Cardona, el patrón es claro y lo describe con amargura: «Todo fue y se manejó para que su servidor fuera destruido y que se salvara la otra parte». Sin embargo, el exfuncionario llegó a la audiencia con la frente en alto y una certeza que repitió ante los medios: «He venido a dar la cara porque creo en mi inocencia. Esta audiencia ha demostrado que la culpa no está de mi lado. Quisiera ser optimista y confiar en la justicia porque en sus manos he estado».
Pero el momento más impactante de su comparecencia pública no fue la denuncia contra Libre ni contra el Ministerio Público. Fue la advertencia lanzada contra el expresidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, a quien Cardona señaló con ironía por «no haber tenido tiempo de venir a los juzgados, pero sí para subir foto de su cumpleaños».
Y cerró con una frase que no dejó espacio para interpretaciones: «Que esté con el ojo al Cristo, porque se lo va a llevar putas», una advertencia que en el ambiente político hondureño actual resuena con un peso que va mucho más allá de las palabras.
El caso «Chequesol» involucra a 12 personas, incluyendo a Cardona y a la diputada Isis Cuéllar, acusados de la comisión de 67 delitos de fraude vinculados al presunto uso de dinero público para financiar actividades de campaña electoral de Libre, en un expediente que este miércoles podría dar un giro definitivo con la resolución del Juez Natural designado para conocer la causa.













