Tegucigalpa, Honduras.— La salud se impuso sobre el proceso judicial. Este martes se confirmó que Carlos Zelaya, exsecretario del Congreso Nacional y hermano del expresidente Manuel Zelaya, padece cáncer de pulmón con metástasis grado 4, una condición que lo mantiene recibiendo tratamiento en el Instituto Nacional de Cancerología de México y que, por ahora, lo excluye de declarar como testigo en el caso «Chequesol».
La noticia llegó a través de una nota médica firmada por el oncólogo Óscar Arrieta Rodríguez, remitida a la Sala VI del Tribunal de Sentencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que había citado a Zelaya para ampliar detalles sobre el procedimiento legislativo relacionado con el decreto del Fondo de Inversión Social.
El documento oficial confirmó el diagnóstico que mantiene al exdiputado fuera del país, atendiendo una enfermedad que, según especialistas, requiere manejo sistémico inmediato.
El panorama clínico es complejo. El oncólogo Mario Noé Villafranca explicó que el estadio cuatro del cáncer se presenta cuando las células de un tumor primario se diseminan hacia otros órganos.
«Es un cáncer sumamente agresivo, es uno de los cáncer más frecuentes en el hombre junto al de próstata, el estadio cuatro hace que el pronóstico sea bastante reservado y de manejo sistémico con quimioterapia y radioterapia», detalló el especialista.
Aunque este tipo de cáncer guarda estrecha relación con el tabaquismo, Villafranca precisó que otros componentes químicos también pueden desencadenar la patología.
Y el pronóstico, lamentablemente, no es alentador: «En términos generales, un cáncer de pulmón metastásico tiene un pronóstico malo; no es alentador, en un 90 % de los casos la expectativa es menor de un año», concluyó el galeno.
La confirmación del estado de salud de Zelaya marcó un giro en la estrategia procesal del caso «Chequesol». Previamente, tanto él como el exdiputado Luis Redondo no habían respondido a llamadas ni mensajes para comparecer como testigos, lo que llevó al juez a solicitar a la defensa de José Cardona que procediera con la citación mediante edictos judiciales.
Sin embargo, una vez recibida la certificación médica, el portavoz del Poder Judicial, Carlos Silva, informó que la defensa desistió de llamar a Carlos Zelaya para que sirva como testigo en esta etapa del proceso.
La decisión judicial refleja el equilibrio que deben mantener los tribunales entre el avance de las investigaciones y el respeto a la dignidad humana.
Mientras Zelaya enfrenta una batalla personal contra una enfermedad agresiva, el caso «Chequesol» —que involucra a 12 personas señaladas por la presunta comisión de 67 delitos de fraude— continúa su curso, con la incógnita de si la declaración de los exlegisladores será requerida en una etapa posterior o si el proceso deberá avanzar sin sus testimonios.
Por ahora, la prioridad para Carlos Zelaya es su tratamiento en México. Para el sistema de justicia hondureño, el desafío sigue siendo esclarecer los hechos investigados, respetando los límites que impone la realidad humana.













