Tegucigalpa.- La Secretaría de Salud de Honduras (Sesal) emitió una alerta sanitaria este viernes tras la detección de siete casos sospechosos de chikungunya en el país, una situación que enciende las alarmas ante la posibilidad de una nueva circulación activa del virus en el territorio nacional.
La Unidad de Vigilancia de la Salud (UVS) confirmó que los posibles contagios se distribuyen en tres departamentos:
- Cortés: 5 casos
- Santa Bárbara: 1 caso
- El Paraíso: 1 caso
Esta detección se da en un contexto de un repunte regional del virus, sobre el cual ya había advertido la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Una situación regional preocupante
La OPS informó recientemente sobre un aumento sostenido de casos de chikungunya en la región de las Américas. Hasta la semana epidemiológica 33 de 2025, se contabilizan más de 212,000 casos sospechosos, con casi 125,000 confirmados o probables en 14 países, incluyendo vecinos como El Salvador y Guatemala.
¿Qué es el chikungunya y quiénes están en riesgo?
El chikungunya es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, el mismo vector del dengue y el zika. Sus síntomas principales son fiebre de inicio súbito y un dolor intenso en las articulaciones, que puede llegar a ser incapacitante y persistir durante meses.
Según los expertos, la población más vulnerable a sufrir complicaciones incluye:
- Mujeres embarazadas
- Niños menores de un año
- Adultos mayores
- Personas con enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, etc.)
Además, se advierte que los menores de 10 años tienen una mayor probabilidad de contagio, ya que no estuvieron expuestos al brote masivo que afectó al país en 2015 (cuando se reportaron más de 120,000 casos) y, por lo tanto, no han desarrollado anticuerpos.
Llamado a la acción: «Sin zancudos no hay chikungunya»
El epidemiólogo Kenneth Rodríguez hizo un llamado a la calma, pero también a la acción inmediata, resumiendo la estrategia de prevención en una frase clave: «Evitemos los criaderos de zancudos. Sin zancudos no hay dengue, no hay zika y no hay chikungunya».
En la misma línea, la Sesal ha emitido una serie de recomendaciones a la población:
- Mantener limpios y tapados los recipientes que almacenan agua.
- Eliminar cualquier objeto que pueda acumular agua.
- Acudir al centro de salud más cercano ante los primeros síntomas.
- No automedicarse.
Asimismo, se han girado directrices al personal médico para reforzar la vigilancia epidemiológica, organizar el triaje clínico para una detección temprana y fortalecer las redes de atención a nivel nacional. Las autoridades también informaron que se mantiene una vigilancia activa por el virus Oropouche, aunque de momento no se han reportado casos en Honduras.


